Las palabras, esas, hermosas, sublimes, poéticas, feroces, terribles… esas, que unen o separan, que alegran, ofenden o lastiman… Algunas veces, sin que, quien las haya escrito o dicho, tenga la más mínima pretensión de hacerlo. Sin duda alguna, la comunicación (con y/o sin palabras) es todo un arte. Ese que permite separar o unir, crear o resolver disputas, confundir o aclarar y hasta llevar a idilios eternos o a guerras interminables.
Entrenos: Ayer 2000m de natación y por la tarde tenía intención de repetir el trote de 13.5 km, pero esta vez con el adicional de intentar meter dos cambios de 10’ con 20 pulsaciones más, y para sorpresa del sotoescrito conseguidos.















































