Aquí en casita las últimas tres noches alcanzaron los -14.3ºC, -15.1ºC y -13.8ºC. Y en todo el territorio suizo fue en Ulrichen en Obergoms donde en la noche al sábado llegaron a medirse -33,5ºC. Así que, a no ser que en los días de frío que nos quedan ocurra algo nuevo, los records helvéticos seguirán intactos, es decir el Glattalp es, por definición, "el lugar más frío en Suiza" (-52,5 °C) y Brévine "el lugar habitado más frío en Suiza" (-41,8 °C). Todos ellos lejos de Werchojansk, una ciudad en Nordjakutien, de apenas 1500 habitantes que posee a nivel mundial el título del lugar habitado más frio, con sus -67.8º desde el 1892.
“No existe el mal tiempo, sino ropa inadecuada”, escuchas una y otra vez en anuncios publicitarios. Y este fin de semana, más que nunca, he podido comprobar que es cierto. Infraestructura: por abajo: calcetines gordotes, zapatos normales y botines de neopreno de 5mm, algo más arriba; las rodilleras de invierno, luego el culote de invierno, por el medio: dos camisetas de cuello térmicas, una faja de invierno y una chaquetilla COJONUDA de invierno y por arriba primero un gorro y luego el pasamontañas beduino completo, y en manos unos mega guantes. Importante, asegurarse de que la parte superior del culote, la faja y las dos térmicas tapen bien la “joya familiar”. Bidón forrado en papel de periódico, con bebida caliente y guardado en la chaquetilla. Y para mí lo más importante en entrenos en días como estos. JAMAS respirar, ya sea por la nariz o por la boca directamente, SIEMPRA a través del pasamontaños (o algo que te tape la nariz y la boca), aunque te agobie.
Sábado, después de que comenzaron a salir los rayos de sol, me puse en ruta. Los 14Km primeros llanos, llevaderos, para comenzar a subir (lo mejor del día) y sobre el km 21 coronar, donde cometo la estupidez de quitarme los guantes para hacer un par de fotos (mucha high tech con las touchscreen, pero con guantes no furrulan), tras lo cual las manos ya no las hice buenas el resto de ruta. Desde que corono hasta que finalizo el altiplano, unos 20km, fue lo más duro, dado el aire helador que hacía. Mi POLAR S625X deja de funcionar a
-10ºC (más tarde en casita descubro en el manual el por qué: Temperatura de funcionamiento. De -10°C a +50°C / de 14°F a 122°F), y no me registra los -12ºC que hacía por arriba. El cambio delantero tampoco da señales de vida y la última tachuela me hace “sudar“. Llego a casita con 55km en 2:25h, donde un par de horas más tarde el pulsómetro recobra poco a poco vida hasta llegar a los +22ºC del hogar.
El domingo, repito infraestructura, pero no ruta, ya que las temperaturas anunciadas eran algo peores, y así fue, durante las 2:15h que eché para los 55km , estas vez llanos, el termómetro pendulaba entre los -9ºC y
-10ºC (ni pensar lo que haría por arriba). Puede que haya algo de cierto en eso que dicen de que entrenos en días así no aportan mucho respecto al mejorar el estado de forma físico (aunque yo al 100%, no se, no se, no estoy muy de acuerdo del todo), pero sobre todo lo que si es cierto, que para la cabeza son EPO puro.
Entrenos: Semana de 8:25h con 2 x 35’ de natación, una sesión de carrera de 1:05h y otra de 1:30h y las dos arriba mencionadas de bici.
Como ya dije el otro día, que lástima de una buena matanza, con un par de kilitos de chorizos y una o dos piezas de cecina.








