CRÓNICAS
Crónica: ElbaMan 2009
Isla de Elba,… el exilio de uno, la reconquista de otros
Lo que para uno fue lugar de exilio, para otros fue el lugar de una segunda reconquista, más concretamente saber si la isla, con todo su entorno, nos engancharía de nuevo o no. Lo hizo y de qué manera, sacando de lo más profundo de cada uno de nosotros, ese aroma que te lleva a no tener que buscar contestación a incógnitas cuyas respuestas se encuentran en la esencia del simple acto.
Tras atravesar los Alpes, dejábamos atrás días otoñales con niebla matutina, y nos adentrábamos en una Italia con una Toscana aun con ramalazos cien por cien veraniegos. Los 30ºC con los que nos acogía el viernes la Isla de Elba y el hotel a cinco metros de la playa, hicieron de bálsamo sobre los músculos entumecidos tras los 700km de coche.
El primer día ya nos encontramos con parte de la delegación española presente en la isla; Tante, Jon Arnedo y Cristina coincidiendo los demás días con el resto; Juan Diego, Mónica, Esteban y Miquel.
Mucho se hablaba del nuevo circuito de bici (comparado con el del 2005), pero poco se sabía de él. Los que lo había visitado decían que era de fuerza y mucha subida. Sin más, ahí quedaban los comentarios… La tarde del viernes procedimos a entregar la bici, y ojear el tramo a recorrer desde la playa hasta boxes, que no era de los más cortos, pero tampoco de los más largos.
Arropado entre los brazos de la bahía…
Así es como te sientes en dicha bahía de Marina di Campo. La cercanía a boxes y a la salida, hizo que uno pudiese estar algo más tiempo en la cama. Desayuno y salgo a dejar las bolsas a boxes, donde coincido con los amigos y conozco a Miquel. Dejo mis bártulos, coloco la bolsa de la comida, chequeo la bici y para el hotel. Esta vez las visitas al WC y el ponerme el neopreno lo haría calentito y tranquilo en la habitación. Despierto por enésima vez a Zuri para que me cierre el neopreno, beso de despedida y caminito de la playa.
Doy un par de brazadas en la más que agradable agua, me lio más aun de lo que ya estaba buscando las boyas, les lío, o nos lían, aun más a Esteban y Miquel, nos abrazamos y en menos que canta un gallo se escucha el disparo de salida. Tras unos primeros metros corriendo, hasta que nos cubriera algo más, nos lanzamos a nadar.
A medida que avanzabas desaparecía toda la preocupación por la búsqueda de las boyas, ya que iban apareciendo una tras de la otra en el horizonte. Primera vuelta tranquila, hasta poco antes de finalizarla donde mi manía por irme hacia la derecha, hace que le zumbe un capón a uno, que dio la casualidad que no era otro que Esteban. Ojeamos el reloj, y dice el caponado, 34’ osea la hora y cuarto de rigor. Comenzamos a nadar la segunda vuelta juntos, pero rápidamente me quedaba atrás y perdía de vista al abulense. En esta segunda vuelta y hasta la segunda boya naranja fue cuando el sol comenzaba a salir entre la montaña al margen izquierdo de la bahía, y eso fue un espectáculo, por el que mereció la pena muchas de mis ampollas al final del día en los pies. Con esa imagen del amanecer aun en la retina, llego a la playa un par de minutos antes de ese tiempo de rigor que decía el amigo, rigor para él, ya que 1:12 para un servidor, es fiesta. Comienzo la carrera hasta boxes y en el paseo escucho y veo (sobre todo escucho) a Zuri. Paseo y transición de unos 8’ para secarme y limpiarme los pies y cambiarme el traje de zafarrancho. Sentados cada uno en una silla allí estaban Tante y Esteban haciendo otro tanto de lo mismo. A los pocos metros de bici veo de nuevo a Zuri antes de que se encaminara a desayunar.
Viacrucis ciclista…
El circuito de bici estaba compuesto por tres vueltas con un bucle a los 3.5Km de empezar que te hacían subir aprox. 6Km hasta la pequeña población de San Ilario situada a mitad del monte Perone, para luego bajar y volver de nuevo a la carretera del litoral. Este santo (San Ilario) debía tener enchufe ante el de más arriba, ya que la población se encontraba ubicada casi en el cielo. Esto era el aperitivo (que bien podía haber sido plato principal) de cada vuelta.
En la primera vuelta los kms. que seguían a lo largo de la costa, con sube y bajas continuos, y dos señoras ascensiones hicieron mucho daño, pero se vieron recompensados con el paisaje que ofrecía dicha ruta; calas y playas preciosas una mejor que la otra. Coincido con Mónica, del C.N. Nucia, y la comento el precioso paisaje y circuito, si pero hay que pasar tres veces me comenta muy sabiamente. Más adelante coincido con su entrenador Juan Diego, a quien agradezco todos y cada uno de sus ánimos durante todo el día. Finalizando la primera vuelta donde vuelvo a ver a Zuri al pase por boxes, y antes de que se fuera a disfrutar de unas horas de playa, y viendo como me encontraba ya de exhausto, me vienen a la cabeza las palabras de Mónica y me doy realmente cuenta de la dureza del circuito. ¿Si ahora ya estoy así, que será de mi en la segunda y tercera vuelta?
La segunda subida a San Ilario, veo bajar a Esteban mucho antes que la primera vez, también medio vi a Jon Arnedo, la vista de la bahía de Marina con sus veleros y yates anclados ya no me pone los pelos de punta, las preciosas calas y playas a lo largo de la carretera costera, por mi se las podía haber tragado la tierra, encima la bebida caliente (perdón a temperatura ambiente decían) y el dolor de muñecas por culpa del manillar cabra, me hacían todo ello tener pesadillas solo de pensar que aun me quedaba otra vuelta.
Durante la última estación del viacrucis ciclista, uno deliraba con pensamientos como; Si durante el año uno ha sido malo malote y debe ser castigado por ello, solo has de venir aquí. Si durante la primavera tu hermandad del alma querida no te ha dejado salir de costalero, no te preocupes, en otoño tienes aquí otra procesión. El único sueño hecho realidad en esa tercera y agonizante vuelta, fue la botella de agua con gas helada con la que me obsequiaron unos italianos a pie de carretera. Y delirando delirando, y con el estomago más revuelto, que un revuelto de ajetes con setas, llego a Marina di Campo derechito (eso habría querido yo) a boxes. Una cosa sí que es cierta, fui super regular, en cada vuelta perdía 15’ clavados, que dieron escasas 7:45h de pasión. Durante los también 8’ de la T2 pude constatar que de nuevo los pies acabaron cocidos, así que lo peor estaba aún por llegar.
La noche y su oscuridad…
El estomago me dejó correr los primeros 500m, los justos para salir del alcance de la mirada del público central. Pero ya al primer pase por el empedrado de la ciudad vieja, tuve que caminar para evitar el vomitar. Decidí que la primera vuelta sería de reconocimiento, o lo que es lo mismo esperar a que el estómago se asentara. Ya en la primera vuelta por los alrededores del hotel veo a Zuri, y el que ella ya me ofreciera agua con gas, confirmaba que se había percatado de mi estado. La caminata de la primera vuelta hizo que el estomago mejorara y pudiese comenzar a correr durante la segunda. En el ecuador de esta, veo de nuevo a Zuri con cámara en mano, y esta vez ya si, paradita y aprovisionamiento especial (y no fue agua con gas). Y a partir de aquí, comenzó la segunda parte divertida del día, la cocción de pies con la que bajé de la bici, más el querer apurar las zapatillas hasta el final de temporada, comenzaron a dar sus frutos, primero el izquierdo y luego el derecho, ampollas a diestro y siniestro que dolían solo de pensar en ellas, mucho corriendo y muy mucho andando. “Así a ritmito” me decía Esteban cuando ya iba por su segunda cerveza sentadito a pie de la maratona, ”ánimo Talín” gritaba Jon, “hostias cazurro que bici” gemía Tante, Miquel venía de las llanuras de Klagenfurt y ya no decía nada, Mónica había encendido los motores en la tercera vuelta de bici y no bajó el pistón hasta meta. Y Dani, el compañero de club de Tante dejó de preguntar “qué tal” cuando me vio echarla en la tercera vuelta.
La tarde caía, el sol desaparecía, la luna salía, las estrellas no se quedaban atrás, y los grillos comenzaban a ser mis compañeros de caminata. Zuri ya había cenado y organizado que subieran algo de comer a la habitación, porque la pizzería a la que queríamos ir, no iban a hacer horas extraudinarias por uno. Tras cambiarse de ropa decidió acompañarme la última vuelta, de lo contrario corría el peligro de que me comieran los lobos.
Cinco vueltas en escasas seis horas hicieron que poco antes de las diez de la noche, cruzásemos juntos la línea de meta para finalmente enfundarnos en un abrazo, un día del mes de septiembre de un año cualquiera, en un lugar bañado por el “Mare Nostrum”, con un aroma y dos esencias.
Un IronAbrazo
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Crónica: Comolake Man 2009
Dureza agonizante, endurecida por un calor asfixiante y endulzada con belleza paisajística
No sé exactamente que proporciones de cada ingrediente llevaba dicho cóctel, pero el sabor que me dejó en el paladar tras cruzar la meta, se asimila bastante al gusto que deja el agua fresca cuando sacia la sed atravesando la boca reseca.
Lejos quedaba mi estado de gracia y con él mis días de éxtasi de este año, pero como no percibo todo esto como un deporte sino más bien un “estilo de vida” me era difícil, teniéndolo tan cerca, no formar parte de ese grupo de triatletas que un día dirán “aquel día yo estuve allí”.
Los grandes cambios de última hora en el circuito de bici, que obligaron a cambiar la sede del evento (de lo cual me alegro, porque Bellagio es pura belleza), por motivos burocráticos y de permisos, nos tuvieron preocupados sobre la seriedad de la organización y la prueba. Por si fuera poco las malas lenguas le echaban más leña al fuego lo cual nos dejaba aun más desconcentrados. El echo de que a las 4 personas de la organización a las que mandé un E-Mail solicitando la última información me contestaran todos y cada uno de ellos en menos de media hora y el acuerdo al que llegó la organización y el hotel de la sede original de no cobrar penalización por la anulación de la reserva, me infundió confianza y ver que la gente quería hacer las cosas bien y ponían todo su empeño en ello. No obstante una cosa era clara; la madre naturaleza estaba ahí y el nuevo circuito de bici no te lo quitaba ni Perico los Palotes.
Bellagio, creo que es uno de los tesoros que esconde la región de la Lombardía en Italia. Los últimos 30 Km del viaje de ida, así como los paseos por el casco viejo los días previos a la prueba, nos hacían presagiar lo que se nos podía venir encima. Por si fuera poco el calor que nos dio la bienvenida era el mismo que habíamos dejado en casa, es decir inaguantable. Yo seguía intentando atajar como podía los dolores de garganta y oídos de principio de semana que ya habían entrado en fase de trancazo.
Como siempre la recogida de dorsales es el encuentro con amigos, y esta vez no podía ser de otra manera, bueno si, porque hubo grandes nuevos amigos. Allí estaba el gallego Tante (que finalizaría 1º en su categoría), a la vera de los EUSKOMANES Aitor RdZ (aunque las mujeres te digan que estás mejor con el pelo largo, yo prefiero el Aitor rapado pero con el coco a prueba de bomba) y Tocola quien nos presentó a unos amigos del CN Catalunya y al presi de la federación catalana de Tri, al rato también apareció Robert Mayoral (magnífico 5º puesto absoluto y primero de su categoría) y Chus Carrascal Pérez (un apasionado del Fitness quien se delató fiel seguidor del blog). Más tarde aparecieron Iñigo Perez-Nievas (excelente 3º puesto en el 70.3) con Rebeca y el Jr. Iñigo.
El viernes acabaría metiéndonos un poco de miedo, ya que al tiempo de retirarnos para el hotel se levantó bastante aire, el cielo se ennegreció, el lago comenzó a agitarse más de la cuenta y quedó todo listo para liarse una buena tormenta, pero finalmente no calló ni una gota.
1 brazada para adelante y 14 para atrás
Lo que tenía que levantarme antes, porque la salida era a las 06:00, lo gané por otro lado porque el hotel estaba al ladito de boxes, así que hasta las 03:30 pude regocijarme entre las sábanas. El portero de noche me confirma que no había caído una gota en toda la noche pero los pepinazos del agua contra la terraza del hotel me delatan que el lago seguía bravo, pero que muy bravo.
Primerito en Boxes, así que todos los WC’s para mi solito, a los que deleité con dos visitas. La falta de un lugar para depositar la ropa de calentamiento o seca, o dónde deponer la comida personal, causo un poco de inseguridad entre los atletas. Aclarado esto, todo siguió su curso. Llegaron las 6 y no dejaban aun entrar en el agua, por suerte para los que somos un poco miopes. Poco a poco llegaba la luz y se podía percibir la primera bolla con lo que a las aprox. 06:20 se dio la salida.
De la primera bolla a la segunda y de esta a la tercera se nadaba medianamente bien, pero lo que era de la tercera y de nuevo hacia la primera (la distancia más larga) era una verdadera tortura acuática; 1 brazada para adelante y 14 para atrás, tragando agua en cada movimiento, con un mareo encima del copón bendito, originando lo que tenía que originar (alpiste gratis para los peces del lago). La segunda vuelta otro tanto de lo mismo, quizás con algo de menos ajetreo al final, pero el mal al estomago ya estaba hecho en la primera vuelta. No obstante salgo con un tiempo de 1:18h, mucho mejor de lo esperado para esta época del año.
Emboscada ciclística
Así la habían descrito algunos amigos el día anterior, pero es lo que había. Los primeros 30 Km los conocía del día que había llegado, solo que en sentido contrario y a otro horario muy diferente. Carretera costera típica con sube y bajas constantes, y por suerte a esas horas durante la primera vuelta poco tráfico añadido a que uno aun iba algo fresco daba para deleitarse con las vista del lago al margen derecho. Por delante iba Tante, quien al rato paró a vaciar líquidos.
Llegados a Como (población conocida por la masiva afluencia de gente los sábados al mercado) me topo con la agradable sorpresa de que en cada cruce y semáforo hay uno o varios policías y/o voluntarios de protección civil dando preferencia al triatleta (lo mismito ocurriría en la segunda vuelta). A pesar de las advertencias en la reunión técnica de que tuviésemos a pesar de todo mucho cuidado que pudiese que no todos los cruces estuviesen cubiertos.
Saliendo de Como comenzaban unas cuestas y subidas tremendas, tras las cuales las seguían más sube y bajas hasta llegar al bucle donde tenías que volver para atrás unos cuantos Kms. La dureza del terreno hacía de ese bucle un algo interminable. En ese tramo me topé y cruce con Aitor RdZ y Tocola. Prácticamente al volver al bucle comenzaba la subida poco a poco hacia el Santuario de la Madona de Ghisallo, siendo esta más marcante al final del ascenso. En las últimas rampas cambio unas palabras con Aitor RdZ y me dice que va muy tranquilo (pero no percato nada raro) en cambio Tocola, que corona casi a la par conmigo, bajando hacia Bellagio me dice que no le vio muy bien a Aitor RdZ (si es que ese pelo largo). La bajada es espectacular, curvas de 180º, paisajes bellísimos del lago de Como, y como nos habían advertido, unos últimos kms. de asfalto como espejo te podías ver sobre él, lo que habría sido el colofón si llega a llover.
La segunda vuelta fue para mi creo que lo más duro de toda la prueba. Esos preciosos 30 primeros kms, se convirtieron en abominables, interminables y asquerosos kms., no veía la hora de llegar a Como. El sol en esta segunda vuelta apretaba con todas sus ganas, llevaba una flojera de piernas tremenda, en cada avituallamiento metía la cabeza en el cubo de agua o vaciaba un bidón encima. Mi único “pero” serio a la organización es de no haber tenido la bebida fría en los avituallamientos (tanto en bici como en carrera),… pero esto ya lo he vivido en pruebas de mayor envergadura. El día anterior los amigos del EUSKOMAN y del CN Catalunya me habían comentado que el circuito de a pie era tremendo, y recordar esto me machacaba aun más el coco.
Subiendo (mejor dicho esta vez serpenteando) la segunda vez al Santuario de la Madona de Ghisallo me acordaba de las jarras de cerveza y los bocatas de lomo en la playa de este verano. Tras coronar y comenzar de nuevo a bajar tengo que hacer uso de mi Kit de emergencias, y en el primer Kiosco me paro y saco la bolsita con los 20 Euros y me bebo una Coca-Cola bien fría porque estaba exhausto. El resto solo era bajar y bajar hasta boxes, con mucho cuidado porque las fuerzas ya no daban para más y el descenso exigía el máximo, y más a un cagón como yo.
Más cuestas a pie…
Bajo de la bici y siento como los pies les tengo completamente cocidos, sobre todo el derecho, nada abierto pero muy rescalentado (eso traería sus consecuencias). Me cambio con ropa de correr a gusto, es decir camiseta de atletismo modelo “abanderado” y pantalón de atletismo modelo “tranquilo majete”. Ya los primeros pasos en boxes siento como la planta derecha se percata de hasta cada miga de pan que pisa.
Tras unos primeros metros por los jardines de Europa, donde veo a Zuri y a Aitor RdZ (vestido ya de fotógrafo) te lanzan a por la primera rampa que fue la primera y única vez que la subí corriendo. Durante el final de la bici ya me había puesto en lo peor para el circuito de a pie, así que con el paso de los Kms. hasta casi me pareció menos duro de lo imaginado. Ya en los primeros compases me topo con Robert Mayoral que le veo muy bien y muy constante en su carrera, y me confirma que las vueltas son algo más cortas que 10.5Km (pensé, pues a mi creo que me bastan y me sobran). Dirección a la playa del lago y antes de unas callejuelas con empedrado diviso un kiosco de las quinielas con nevera de bebidas (memorizo sus coordinadas para más adelante). Al rato se llega al famoso campo de futbol con unos 10 ó 12 zig-zags (mi estado no me dejó llegar a contarlas ni una vez bien). De ahí ya tenías unos cuantos metros de nuevo por calles empedradas que hacían las delicias de mi pie derecho (el cual finalizaría con una boja del copón, ampolla para los que no entienden el Mansillés), para luego ya enfilar de nuevo a boxes.
Y así hasta cuatro vueltas, donde lo mejor de cada una era siempre el volver a pasar por los jardines de Europa para recargar pilas con los ánimos de Zuri, Aitor, Albertito y futura esposa, Iñigo, Rebeca, el peque, …
En la segunda me pasa Tante que no solo corría sino que quemaba zapatilla (era su día y tenía que aprovecharlo, y de que manera lo hizo), en la tercera corrí un rato con Chus quien ya iba camino de finalizar, y en la tercera Zuri me acompañó toda ella, a ratos corriendo y los más andando. A escasos metros de boxes el agua con gas fresquita de la que me había surtido en el kiosco hizo sus estragos y necesité de un lavado de estomago espontáneo.
De nuevo había que finalizar con un par de vueltas por los jardines de Europa, pero esta vez eran las últimas y encima con el respetable que tenía esperando en meta, no había dolor que no se pudiera aguantar un par de minutos más.
Cuarenta son los naipes de las barajas españolas. Jesucristo ayunó durante 40 días, Moisés permaneció 40 días en el desierto y los israelitas deambularon durante 40 años en busca de la Tierra Prometida. Elías, el profeta, permaneció 40 días sin comer recorriendo los caminos que lo llevaban al monte Horeb. La escala de Job hacia el cielo tenía 40 peldaños, Jesús estuvo sepultado durante 40 horas y subió a los cielos 40 días después, de su resurrección. En general, el 40 significa penitencia. Según San Agustín simboliza la peregrinación por el camino de la verdad para alcanzar el cielo. En hebreo equivale al nombre Mem, que en griego es Mu y en árabe Mim, cuyo sonido aproximado en nuestro Idioma sería la letra M; 40 es el máximo valor en el Juego del tute y, en los tiempos actuales, se considera que es la edad crítica del hombre, que da comienzo a su madurez. ¿Penitencia? más bien diría el purgatorio, joder con el 40.
Un IronAbrazo
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Crónica: IM Zurich 2009
La segunda primera vez…
Tras el objetivo teórico, donde debería ubicarse el rendimiento más alto, existe un periodo aprox. de una a dos semanas después, en el que, también teóricamente, se puede obtener otro pico, si antes has llegado a la fatiga y después te has dado un descanso total, es lo que por aquí en lengua alemana conocen como “Überkompensationsphase”, que vendría a significar algo así como “Fase de Sobre Compensación”,… yo prefiero llamarlo “El Milagro de Santa Teresa”.
Ojo, aunque le ponga esta coletilla, lo arriba mencionado es cierto, seguro que no está explicado del todo correctamente, pero por ahí van los tiros.
Hasta hace 4 ó 5 años al fin de semana siguiente del IM de Zurich se celebraba al lado de casa en el precioso valle de Ägeri el Zufi Triathlon, un olímpico “algo estirado” (1.5 – 55 – 15) al cual siempre acudía por tratarse de mi primer triatlón. Obtenía siempre resultados aceptables, ya que cuando quería aparecer el martillazo, uno ya tenía la meta a ojo.
A pesar de todo esto, este fin de semana no tenía ni la más mínima idea de cómo podría reaccionar el cuerpo, cuándo aparecería el chivato con la luz roja anunciando “depósitos vacíos” o el martillazo, por ello creo que salí con todos los sensores activados y escuchando la cabeza (ojo NO oyéndola) dejando de lado lo que te dictara el corazón o pidiera el cuerpo. Y creo que ahí estuvo el secreto, en ser consciente una y otra vez de lo que estabas haciendo y no pretender hacer pirula alguna.
Había procurado comer bien toda la semana, solo nadé dos días 20’ y quería haber rodado en bici un día una hora pero al final no pude por el mal tiempo. Lo que si no hice para nada fue correr.
3.8 Km: Lentos, pero en mi tiempo.
Mañana fresca que no se veía venir como habían anunciado. Incluso el agua, según megafonía, había bajado algo la temperatura respeto al día anterior, al principio de meterme no me pareció pero luego si que lo pude apreciar.
Me lanzo al agua como siempre por el lado izquierdo junto al IronVirgin y alicantino Juan afincado en Basilea, y hasta la primera bolla un poco de tumulto pero nada del otro mundo. Bastante bien todo a no ser por el frio en manos y pies que ya comencé a notar al final de la primera vuelta. Llegamos al puente pasamos por la isleta, bien tranquilo por ese de los calambres, y de nuevo al agua. La segunda vuelta transcurrió prácticamente sin muchas peleas, solo algo de barullo en los giros alrededor de las bollas. Salgo del agua en 1:17 algo decepcionado ya que a pesar de todo, había sentido que iba rápido, pero bueno al fin y al cabo entre 1:15 a 1:20 son mis tempos, lo que pasa que uno aun tenía el sabor a chocolate del 1:09 de Frankfurt.
El neopreno de nuevo me roba algo de tiempo, pero hoy esto daba bastante igual. Me cambio y pongo el mono de primera comunión y tengo en la mano el maillot de manga larga, pero al final decido no llevarle (a pesar del frío de los primeros Kms, sabia decisión, por que los ratos sin lluvia se sudaba bastante).
180 Km: Inteligentes, por temor.
Me había propuesto la primera vuelta (la segunda Dios diría) ir a lo mío, yo mi me conmigo mismo, sin inmutarme a pesar de lo que pasase o dejara de pasar a mi lado. Yo con el ojo clavadito en el pulso y escuchando a toda sensación extraña desconocida hasta la fecha. Aun así y con todo ello mi ritmo era bueno, y los Kms pasaban mientras comía poco a poco pero constante. Al poco reconozco a Nacho del Aguaverde que me comenta que va bien. El primer repecho sabía que sería el primer test. Llegado este me levanto, y para sorpresa mía no siento nada en los muslos, y es ahí cuando yo se si estoy machacado o no, si pican, mala cosa. Pero aun así no me emociono, y sigo respetando el pacto. Sé que aprox. el Km 62 tengo la bolsa de comida especial, donde me esperan el primer de los 2 sándwiches de jamón, que la noche anterior mi había preparado Zuri. Paro, busco la bosa, cojo el primero (el bidón aun no me hace falta) arranco de nuevo, lo desenvuelvo y disfruto de él como nunca lo había hecho con anterioridad. Llega la bajada peligrosa donde está prohibido acoplarse, y aun así en otras ocasiones cogías los 80Km/h largos (pero hoy era otra cosa). De nuevo ya rodando en el llano dirección a boxes, animo a una componente del Aguaverde que no recuerdo su nombre y encaro el rampón en el aprox Km 85.
Pasamos de nuevo por delante de boxes para enfilar la segunda vuelta. En esta, aunque el cuenta kms marcase en la velocidad un par de ellos menos no era por un cansancio excesivo, ya que por el momento no había gran diferencia con otras pruebas con respecto a la segunda parte de la bici. Ya lo había hecho en la primera vuelta y el frío (o el no mucho calor) me obligaba de nuevo a parar para vaciar líquidos. Las subidas de nuevo tranquilo y eso si esta vez ya metiendo toda la artillería disponible. El segundo sándwich de jamón me supo igual de rico que el primero no solo por el sabor sino por el saber que de ahí en adelante solo era bajar, llanear hasta boxes y aguantar de nuevo el último rampón. Y así fue, solo que antes de encararlo vacié todos los bidones y deje solo un par de sorbos para terminar los 5 últimos kms. Llego a boxes y no me siento mucho más cansado que en otras ocasiones y encima bajando de las 6h que para nada me lo esperaba. Dejo la bici tranquilo, me quito los calcetines, seco los pies, pongo tiritas nuevas y calcetines frescos aun con olor a suavizante. Hoy había que mimarles como nunca.
42.2 Km: Dolor dulce con aroma a jazmín y sabor a frambuesa.
Comienzo a correr y veo que el pulso es más o menos el de Frankfurt, es decir algo alto para lo acostumbrado, pero decido continuar, pero escuchando, escuchando y escuchando, al menos en esta primera parte. Paso los avituallamientos corriendo sin parar y tomando siempre bebida isotónica. En la primera vuelta me cruzo con Juan (que no lo había vuelto a ver desde el agua), corre pasito a pasito pero corría y al final de esta ya le alcanzo, charlamos un rato y aprecio que su cara delata el mucho sufrimiento que le queda por delante en la maratona, pero a la vez la felicidad de saber lo que estaba a punto de cumplir. Le digo que continuó a mi ritmo que quiero aprovechar la buena racha y me despido. Cae la primera vuelta y encaro la segunda al mismo ritmo, es decir casi clavadito a 5’. En esta vuelta veo Zuri (que me dio una sorpresa y vino antes de lo esperado), también me cruzo con Zubi al que veo correr sin ningún síntoma de cojear, después del estacazo que se había pegado el día anterior en la bici. Paso la media maratona en 1:50h y aun no he tenido que parar en los avituallamientos, pero ya cercano al km 30 el cuerpo pide una tregua y se la doy, tomándome los avituallamientos con más calma, paro, bebo y necesito unos 200m para coger de nuevo carrerilla. A partir de aquí es cuando percibo por primera vez, dolores en las parte traseras de los muslos como de querer darme calambres, acorto la zancada pero sigo trotando. En la tercera vuelta troto un ratín a la par de Nacho del Aguaverde que va muy contento por haber podido correr hasta la media, también me cruzo con PeludoMan del mismo Aguaverde que va enfilado camino de su mejor tiempo. Al igual que durante la bici en la maratona el trío de pomponeras del Aguaverde (esposa e hijas de PeludoMan) no dejaron de animarme, lo que no puedo más que agradecerlas. Al final de la tercera vuelta y después de pedir a Zuri agua con gas y comer bastoncillos salados en los avituallamientos, me engorilo de una manera “que pa que”, consigo subir el pulso a niveles de los primeros Kms de la maratona, el dolor de las piernas era como, tenéis en mente ese orgasmo que conseguís prolongar, prolongar y prolongar, era como un dolor dulce con aroma a jazmín y sabor a frambuesa . Tanto engorile hace que la primera parte de la última vuelta las pase PUTAS (con todas y cada una de sus letras) las patorras las tenía como hormigón armado, pero cuando me pusieron la última pulsera (las colocaban aprox. a mitad de cada vuelta), de nuevo volví a apercibir ese dolor dulce con aroma a jazmín y sabor a frambuesa que me llevó en volandas hacia la otra parte del lago y escopetarme de nuevo los últimos 2 ó 3 kms dirección a meta. Me había cruzado antes de nuevo con Zubi pero esta vez fue él quien me reconoció y a falta creo que de unos 500m lo alcanzo me paro y le digo que me abrace, lo hacemos y me dice que viene conmigo hasta el giro de meta, y yo, valiente cabrón, qué hago, nada, sigo a mi ritmo infernal camino de la alfombra. Me grita cabronazo esto lo voy a contar (espero que algún día llegues a perdonarme).
Antes de pisar la alfombra veo al amigo Marco Scotti (el director del ElbaMan). Los 4:11 que utilizaría al cruzar la meta no son mi mejor marca, pero creo poder decir que ha sido la maratona donde lo he dado todo. Piso la alfombra, hago el zic-zac para encarar la meta, busco por las primeras gradas a Zuri y no la veo, sigo, y por fin al fondo la diviso intentando sacarme fotos entre armarios con patas. Llego a ella, la beso y pisa la alfombra conmigo y nos enfilamos en un medio sprint hacia el arco de meta donde terminó marcando el crono 15’ más que hacía una semana en Frankfurt.
¿Contento?, contento el domingo anterior en Frankfurt o en Roth en el 2006, pero para lo de esta vez, aun no he encontrado palabras, solo sé que junto con Lanzarote 2005 y aquellas 14:50.31h, estas han sido las pruebas que más me han enriquecido.
Los que me conocen saben que me gusta llevar cinturón pero también al mismo tiempo tirantes (si yo os contará todo lo que llevo en la bolsa de repuestos de la bici). No soy buen jugador de póker porque si no tengo cartas no voy. A no ser por una avería mecánica irreparable o una caída grave, sabía que acabaría la prueba, en 14 ó 15h, pero la acabaría. Pero el resultado obtenido, seguro que fue por varias causas, algunas explicables y otras menos explicables, pero para mí hay dos factores que fueron básicos para obtener este fruto. Presentarme en la línea de salida, a pesar de conocer los 226Km, con el mismo respeto a la distancia que hago siempre, y por otro lado con respeto al cuerpo. Esto último seguro que muchos no lo entienden (pensarán, ¿cómo se puede entender por respeto machacar el cuerpo dos veces seguidas de esa manera?), pero fue así, ya que en algunos momentos (sobre todo en la bici) no iba tan mal y el cuerpo me pedía más y más,… pero no se lo di, porque ese día y en ese momento no era lo justo.
La noche del domingo al lunes, me la pasé en blanco, no porque no pudiese dormir por lo dolores, estos no eran más que cualquiera de las otras veces, sino por lo excitado que estaba por lo vivido ese día. Las sensaciones eran totalmente diferentes a lo vivido los últimos años, eran comparables y de la misma envergadura que las de aquel 3 de septiembre de 1994.
Recordad, si alguna vez percibís ese dolor dulce con aroma a jazmín y sabor a frambuesa, no lo dudéis ni lo más mínimo, aprovecharlo, la segunda primera vez, EXISTE.
Un IronAbrazo
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Crónica: IM Frankfurt 2009
Rascacielos & Triatletas
De la puerta de casa a la del hotel en Frankfurt teníamos 445Km de coche, por lo que este IM es de los que denomino semi-cómodos. Así que el viernes de madrugada nos pusimos en ruta, y tras 5h escasas de viaje estábamos ya entrando en la ciudad alemana de los rascacielos. Nos registramos en el hotel, colocamos los bártulos y nos dirigimos a la Expo a recoger el dorsal y al encuentro de los EUSKOMANES & Co, y como no podía ser de otra manera allí estaban en una terraza, a la sombra, alrededor de una mesa repleta de jarras (eso si ya vacías).
El resto del viernes y sábado lo pasamos sufriendo por el calor y yo particularmente por si prohibían el neopreno, ya que el agua rondaba los 24.5 y a partir de 24.9 ya sabéis lo que tocaba, al agua “a pellejo”.
Por motivos del número del dorsal, el sábado al mediodía quedé con Josu para ir a entregar la bici y echar un vistazo al lago. Para casita, comida, siesta y poco más, y ya más relajados porque habían anunciado oficialmente que el neopreno estaría permitido.
3.8 Km
Tomo el bus a las 4 y media dirección al lago, dentro del cual me saluda y conozco a Javi. Tras media hora escasa llegamos a boxes. Lo primero es lo primero así que de cabeza a las casetas azules, acto que se repetiría un par de veces más hasta la hora de salir. Paseando por boxes me encuentro con Ibón.
Dentro del agua y antes de la salida coincido de nuevo con la delegación de los EUSKOMANES, los de Barakaldo y Tante. Todos ya planeando estrategia y ubicándose lo mejor posible. Yo, como siempre me tuerzo para la derecha, y dar me las iban a dar de todas todas, me pongo bien arrimadito a la izquierda. Para mi sorpresa hasta el primer giro no fueron más palos que en cualquier otro IM, y luego ya el rosario se fue desperdigando hasta llegar a nadar a veces medio solo. Salgo del agua con 1:09 que me hace montar en la bici bastante motivado, ya que de haber estado llorisquenado los días previos por el agua, acabé nadando como nunca. Eso si, antes de pedalear me amonestaron verbalmente por desnudarme donde la bici, cuando el día anterior habían dicho que podías dejar la bolsa colgada al lado de la carpa o en la bici. Si en la reunión técnica dijeron que uno no se podía desnudar fuera, entones me callo y bien amonestado estoy, porque no asistí a ella.
180 Km
Primeros Kms. agradables y buenos para comenzar, que te permitían comenzar a comer poco a poco. Un par de días antes había leído en una web alemana que “Una bici rápida no te destroza las patas para la carrera a pie, sino una primera hora rapida de bici”, así que procuré no engolirarme a pesar del subidón del agua. Tras unos 12 Km llegamos a Frankfurt y la atravesamos, con todas las calles por donde pasábamos cerradas para nosotros. Circuito rápido, un par de rampas y algo de adoquines bastante incómodos. Sobre el primer avituallamiento veo a Tante parado y me comenta que lo había tirado entre dos que le hicieron un sándwich. Me muestra las heridas de guerra y sigue para adelante, pero al rato queda para atrás e imagino que las heridas empezaron a enfriar y aparecieron los dolores. Si no tenía nada roto y todos los cables de la cabeza estaban de nuevo conectados no tenía duda alguna de que pisaría la alfombra roja, menudo galego que es. Al poco veo un año más a Jon Arnedo peleándose con la lenticular (esta vez fue pinchazo). Entramos de nuevo en Frankfurt y la salida del túnel al lado del hotel veo a Zuri, y me paro a por mi porción de avituallamiento especial.
Encaro la segunda vuelta y los primeros Kms fueron bastante bien, no así allá por la mitad de la segunda vuelta, donde comenzaba a notarse el cansancio. Un par de accidentes y ver como la ambulancia recogía a alguno todo ensangrentado en camilla te recordaba que la alfombra no la iban a quitar por un par de minutos.
Pero que las doy…
Pero que las doy que en un IM ya es la tercera y en entrenos ni se cuántas veces ya. Dos en esta ocasión, aunque la primera encontró el camino de salida no así su compañera minutos más tarde. No son otras que mis fieles amigas las avispas, como dije la segunda entró en el casco e hizo de las suyas. El dolor ya me es familiar, pero los remedios en cada IM son diferentes, desde el ajo de Ibiza, luego el amoniaco, el no se qué en Bodensse y esta vez cuando a los pocos kms de lo ocurrido aparece el puesto de la cruz roja y paro me dicen, toma ponte esta bolsa de hielo debajo del casco 15’ y luego la tiras. Pensé, o se me quita o llegó congelado. Pues funcionó, al rato desapareció el dolor (eso si el lunes y martes parecía un bicho raro con la cabeza toda hinchada).
Acabando la segunda vuelta diviso en el mismo sitio a Zuri y encaro la recta a boxes con poco más de 5h y media de bici.
42.2 Km
Una transición de 3’ y medio para ponerme las zapatas y antes de ello un par de tiritas, hacen que sea la mitad que en la T1 (hasta en estas salía la cosa hoy bien). Comienzo a correr a gusto pero no muy ligero (eso creía yo), pero eso si con el pulso bastante alto, pero como iba bien proseguí. Km a Km veo que voy a 5’ y así hasta el 10 y me doy cuenta que alomejor no es tan poco ligero lo que voy. Al finalizar le primera vuelta encuentro a Zuri por primera vez en la carrera a pie y de nuevo paro para consumir mi avituallamiento especial. Poco antes de la media maratona me topo con Aitor RdZ pasito a pasito tragando millas. La media paso ya sobre las 2h y el ritmo comienza a menguar hasta el Km 35 aprox. donde ya tengo que pararme (por obligación). El pararme “solo en los avituallamientos” comienza a cambiar a “solo en los avituallamientos y un poquito más” y así toda la tercera vuelta. Me pasa como un obús Dani de Barakaldo camino de su marcón. En la última vuelta ya la cosa cambia un poco porque bebo y mezclo de todo lo que pillo y me ayuda a correr alegre entre avituallamientos.
Entrando a boxes y encarando la curva a la derecha se le quitan a uno todos los males habidos y por haber, y con gran diferencia y ventaja ante los artistas y actores, nosotros teníamos alfombra roja sin necesidad de llevar traje, corbata ni ir de tiros largos.
Cruzo el arco y a mano derecha de nuevo ahí estaba mi recompensa. Breves instantes después tuve que entrar para adentro porque la mezcla de bebidas comenzaba hacer el otro efecto menos agradable.
No muy amigo de los Mega Eventos IM, he de decir, al igual que ya dije cuando Roth, que esto si que es una fiesta. Cuando una ciudad como esta, las autoridades, los políticos tiran todos y cada uno de ellos con la misma fuerza para el mismo lado, surge algo como el IM de Frankfurt en donde hasta los rascacielos se rendían a los pies de los triatletas, y se puede perdonar incluso hasta esos cuatro vecinos de la ciudad vieja que han reclamado y por los que a partir del próximo año el tiempo de cierre será una hora antes.
Un IronAbrazo
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Crónica: IM Lanzarote 2009
12 + 1
Aviones de algunas compañías en los que la fila 13 se omite, hoteles o edificios que no tienen el piso 13, equipos en los que nadie quiere llevar la camiseta 13,… son solo algunos de los ejemplos con los que la gente intenta evitar este número. Creo que ni aunque padeciera riscaidecafobia (miedo irracional al número 13) pudiese haber prescindido este año de acudir al IM de Lanzarote, aunque como ya dije, un poquito de nerviosismo adicional si que tenía este edición.
El viaje en general bueno, en Barajas esperando al segundo avión conocemos a Armando y Ainara de Donosti (cuya historia del encuentro se merece un post aparte) con los que compartiríamos gran parte de la semana, pero ya al llegar a Lanzarote y ver que la bici (y otras 29) no llegaban, la cosa como que se comenzaba a torcer y más aun cuando la Srta. de Iberia puso la coletilla que llegaría mañana si había sitio y sino pasado. Al fin al día siguiente llegó la bici, ello hizo que no pudiese asistir a la reunión técnica y que cambiase gran parte del programa. Fuimos a recoger el jueves por la mañana los dorsales y aprovechamos a ojear un rato por la EXPO, donde me encontré al amigo Juan y por otro lado a Jorge Delgado quienes les faltó tiempo para ofrecerme una bici en caso que no llegase la mía, a ellos mi MÁS SINCERO AGRADECIMIENTO, que hicieron que esa noche pegase un poco más el ojo.
El día que llegamos, poco aire, mejor dicho bastante poco, así como el día después, aunque ya el viernes por la mañana, cuando por fin pude probar la bici, ya se apreciaba bastante aire, pero al revés de lo habitual, lo que daba que pensar ya que de quedarse así, sería una edición de las que te funde al final del sector de bici.
Mar…
Después de la pequeña sorpresa organizada con la speaker a Armando (cumplía años ese día), no dio tiempo para mucho más, ya que casi a la hora prevista dieron el pistoletazo de salida, sin dejar mucho tiempo para tácticas, así que a por el camino más recto, es decir bien pegadito a la corchera, intentando esquivar la mayor cantidad posible de palos de los 1211 triatletas que finalmente se tiraron al agua. La primera parte de cada vuelta se notaba que se iba más ligero y la segunda, gracias al espectáculo marino, como que se hacía menos duro. Pongo pie a tierra y una vez más el crono parado sobre el minuto 13 (recoño con el dichoso 13), lo quito pongo la hora y sigo. Mismo esquema, para allá bien y la vuelta menos bien, poniendo el pie la segunda vez en la playa tras 1:15h, contento no, contentísimo y saliendo a la par con Armando.
De nuevo la primera batalla a batir sería con el neopreno que no salía y que me costó los habituales 11 minutos. Saliendo de la carpa me encuentro con Tante.
Lava…
Tranquilo los primeros Kms. por Puerto del Carmen procuro comenzar a comer poco a poco. Llegado a la rotonda del hotel veo a Ainara y luego a Zuri. Entrando en la carretera general y bajando ya hacia el golfo se aprecia que efectivamente el aire es al revés. En el golfo llego a la altura de Armando y me confirma que va bien (bien jodido me corregiría a la noche). Sobre el punto más alto del golfo me paro a descargar líquido, faceta que poco antes había visto hacer a Tante. Ya retornando del golfo, algo pasa, no puede ser, si antes era así ahora no puede volver a ser así, pero si, efectivamente el viento había cambiado y sería como lo es habitualmente. Entro en el Parque de Timanfaya, y una vez más a la altura del diablo como cada año, encomiendo mi alma a Dios, ya que el cuerpo desde aquí y hasta el final del día será propiedad del diablo. Me encuentro bien y subo lo que puedo acoplado, demasiado bien me encontraba, asustándome un poco por ello, pero decido aprovechar el rato y continúo. Bajando Timanfaya hacia Tinajo me saluda Carpianno y poco más adelante antes de La Santa llego a la altura de Ruth quien se la veía muy tranquila y entera.
No llevaba cuentakilómetros (bueno el pulsómetro, pero se que no me marca bien), pero lo que si llevaba encima era un mosqueo del copón con los cartelitos del kilometraje de la organización. Más o menos, repito más o menos, uno sabe por dónde anda ubicado, pero como en el hotel había oído que si habían cambiado un poco el recorrido de la bici, pues pensé que sería eso.
Subiendo Mirador de Haría soplaba el viento de siempre (de arriba para abajo), pero poco a poco y con buena letra llego arriba, donde saco de la bolsa mis dos bocadillitos de jamón no más que para engañar la boca y recordarla que existen otros sabores además de los que durante las últimas horas está percatando. Arriba la segunda descarga de líquidos y para abajo hacia el pueblo y a encarar el rampón. Aquí empezaba la cosa a aflojar, que se dilató hasta entrar en la subida al Mirador del Río, donde no me esperaba encontrarme con la sorpresa de la presencia de Zuri y Ainara, que habían decidido ir al encentro nuestro por el recorrido. La pena fue que los peores 200m de todos los 180Km fueron justos ahí, cuando peor me encontraba y mas sufría aparecieron ellas. Tan mal iba que no pude disfrutar como me hubiese gustado de su presencia. Corono, y para abajo al calorcito. En las rectas del llano, Lanzarote pone a uno en su sitio, si te has pasado antes, aquí se nota. Sigo comiendo de esas gominolas energéticas entre trocito de barra y barra, y me ayudan a llegar hasta de nuevo ese muro de aire cuando te mandan torcer a la derecha. Me encuentro con Juan ubicado en nuestro aprox. Km 150. Al poco rato entablo conversación con Mac quien me confirma el error de la enumeración y me deja un rato de coco tocado. Momento que no duró mucho porque al rato llegan a mi altura Ainara y Zuri en coche quienes esta vez si que hicieron de buen empujón emocional, y encima hubo sesión fotográfica. Enfilo los viñedos, y la recta final hacia Puerto del Carmen dejando la bici taras 6:39h.
La segunda transición, prima hermana de la primera. Tras el tercer desquite de líquidos aprovecho a ponerme una tirita en la herida del meñique. Ya saliendo saludo a Mari la esposa de Tante que me había reconocido (porque uno como que no veía ya mucho).
Asfalto…
Comienzo a correr bien, o al menos a gusto, manteniendo un ritmo y pulso constante durante toda la primera vuelta y por el momento sin pararme en los avituallamientos, recogiendo la bebida al vuelo y para adelante.
La segunda vuelta, ya percibo que el ritmo baja, de vez en cuando vuelve a subir un rato (motivado por el encuentro con Zuri), pero volviendo al rato a bajar. No obstante consigo correrla toda ella sin parar. Ya me cruzo con Tante y por fin vuelvo a ver a Armando. También durante esta vuelta veo aun correr a Oskar así como a Raúl.
Comenzando la tercera vuelta y sobre el Km 22 aprox. llega a mi la altura Tante y me invita a seguirle. Un año más y como antaño nuestro esquema vuelve a repetirse, solo que esta vez, después de casi mandarle al carajo, acepto la invitación y intento seguirle. Se me hace bastante duro ir tras él, pero al poco rato parece como que rompo de nuevo a sudar y consigo ir a su vera (bueno a sus calcañas, porque yo iba detrás, bien detrás). No obstante sobre el punto de giro de la tercera vuelta se me hace durísima con el ritmo de Tante y el aire en contra pero aguanto, eso si en los avituallamientos ahora ya había paradita. Acabamos la tercera vuelta y encaramos la cuarta ronda. Vuelta durante la cual Tante tiene un buen bajón unido al dolor de su pata y lumbar. Por el método de “antes tu a mi y ahora yo a ti” paso adelante e intento marcar yo el ritmo (por denominar de alguna forma a esa velocidad). De nuevo poco a poco seguimos reduciendo Kms., yo haciendo oídos sordos a las tonterías que salían de la boca de Tante (vete, sigue, haz tu maratona, que no puedo, que me duele,…), cuando a no ser por él aun ahora estaría atascado en la tercera vuelta. En el último avituallamiento me saluda y por fin conozco a Toño de Lanzarote.
Orgasmearse patas abajo…
Son esos mil metros y no otros, los metros que dan respuesta a muchas preguntas. Los recorrerás tantas veces como quieras, pero en todas y cada una de ellas, seguirás encontrando respuestas y razones de ser.
Me despido de Tante y le agradezco su compañía. Abrazo a Juan, escucho mi nombre (luego supe que era Javier) y a muchos otros.
La busco, la encuentro, la espero, la beso, cruzamos el arco del 12 + 1 y la vuelvo a besar.
Un IronAbrazo
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POWERMAN Zofingen 2008
Duro, muy duro, durísimo...
... y porque no conozco más adjetivos. Así es como he percibido esta edición del POWERMAN de Zofingen 2008, prueba en la que me había estrenado en el 2002 y me dije “una vez Santo Tomás y nunca más”, pero como el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, ahí estuve de nuevo.
Nos presentamos en la línea de salida 217 atletas (29 mujeres y 188 hombres) procedentes de 23 naciones con el fin de afrontar los 10 Km – 150 Km – 30 Km. Hacía una mañana fría, lloviendo y desapacible, de esas que no apetecen para nada salir de la cama y mucho menos competir. Paraba de llover a ratos durante un par de minutos que no servían nada más que para confundirte aun más sobre qué ropa poner, ya que hasta muy avanzada la tarde no había mejora prevista en lo que a la meteorología se refería.
Como aperitivo están los 10Km que se completan en dos vueltas comenzando cada una de ellas con la famosa y tremenda rampa de casi 1Km durante la cual el constante pipiteo de los pulsometros me hacía entender que no era el único que iba pasado de revoluciones. Visto lo visto y a estas alturas de la temporada y con los últimos cartuchos por disparar decidí aflojar y allá donde pudiese, supuestamente en las bajadas, dejarme ir, aunque si no eres un especialista, estas te pueden hacer tanto o más daño que las subidas. Al paso por boxes veo a Marco Scotti animándonos (grazie) y en el segundo paso por la rampa y coincidiendo con un buen aguacero ya se había desperdigado el rosario y cada uno la afrontaba como podía. Llego a la primera transición completamente empapado en escasos 41’. Cambio el maillot corto por el de manga larga y afronto tras una T1 de 3’09’’ los 150 Km de bici que se presagiaban poco divertidos.
La primera de las tres vueltas me fue absolutamente imposible obtener un pensamiento positivo, la constante lluvia, el frío, los pies congelados, el cuerpo empapado, no ayudaban para nada a visualizar algo bonito, solo aparecían cosas como; que narices hago yo aquí, este no es tu sitio, estabas mejor en casa calentito, etc., etc,... Si algo bueno había, dentro de tanta negatividad, es que la comida entraba bien, o menos mal que en otras ocasiones. Igual que ma había ocurrido en el 2002 me di cuenta que de nuevo aquí en esta prueba no conseguía adelantar a nadie en bici, era sobrepasado constantemente por otros atletas, será eso cierto que dicen que en el duatlón hay mejor nivel de bici, así que otro bajón más para el coco. En cada una de las 3 vueltas había que afrontar tres subidas; Richenthalhöhe (subida de 5Km), Bodenberg (subida de 5Km), Boowald (subida de 3Km) con una desnivel máx. del 16% sobre 200 metros, completando en total 1600m acumulados. La primera vez que las afronté vacilé en que estos últimos cartuchos de la temporada fuesen de fogueo, dado que en esta vuelta se me atragantaron de lado a lado. Sobre la mitad de la segunda vuelta, allá por el Km 80, me pasa como un obús la húngara Erika Csomor (las mujeres habían salido 53’ antes) camino de finalizar su tercera vuelta. Durante esta segunda vuelta de vez en cuando aparecían algunos rayos de sol, lo que hacía que mi cuentakilómetros, como por arte de magia, aumentase de 5Km más, los cuales volvían, también por arte de magia, a bajar de nuevo cuando una vez más un aguacero acompañado del correspondiente calo de temperatura tocaba su turno. A medida que los Kms. pasaban y que, gracias a esos escasos instantes de sol y cielo azul, habían conseguido hacer desaparecer tanta negatividad, también por fin se había esfumado, o al menos solo lo divisaba vagamente entre penumbras, el pensamiento del retiro, que nunca como hoy estuvo tan presente. Tras coronar por última vez Boowald, sabia que solo quedaban unos 10Km, y que gran parte de la jornada estaba en el saco,... eso creía yo. Bajo de la montura tras 5h y media de verdadero calvario y preciso casi 5’ para quitarme el maillot pero sobre todo para cambiarme de calcetines, ya que un par de ellos frescos y limpios era con lo mínimo que podía premiar y obsequiar a mis pobres y congelados pinreles.
Afronto los 30Km restantes ya con plena certeza de cumplir con el objetivo, como fuese, pero cumplirlo. Este último parcial constaba de dos vueltas, de las cuales se comenzaba subiendo hasta un altiplano unos 3 Km, en donde se completarían unas vueltas con constantes subidas y bajadas que te cambiaban permanentemente el ritmo (al menos a quienes a esas alturas de la prueba fuesen capaces de ello, ciertamente no era mi caso), de ahí volvías a bajar hasta boxes y vuelta a empecer. Subiendo la primera vuelta me cruzo de nuevo con la húngara Erika Csomor (vencedora ya de las últimas 4 ediciones) así como el suizo Andy Sutz, quienes finalmente serían los flamantes ganadores de la prueba. Los primeros 15 Km los consigo correr todos, quitando alguna de las cuestas más duras, pasando por boxes en 1:20h antes de afrontar la última vuelta. En este último parcial me topo un par de veces con Ame cuya cara mostraba también ya las secuelas de la prueba. Pero ya desde los primeros metros de esta, me veo obligado a caminar, me propongo hacerlo solo durante las subidas y correr durante el escaso llano y las bajadas, pero es tal el dolor de piernas que tengo, que camino cuestas, llanos e incluso las bajadas. Arto ya de tanto dulce en uno de los avituallamientos del altiplano pido un poco de pan y me dicen que no hay, pero de repente un voluntario grita “espera que sobró algún bocadillo de los nuestros”, se acerca y me dice, toma y parte lo que quieras, yo le miro, y él parece descifrar lo que mi boca no se atreve a decir y me comenta, ¿o lo quieres entero?. Como por el momento no era capaz de correr no tuve ningún problema en digerir el bocadillo entero. Ya los últimos 3 km, que eran de nuevo todo bajada, es donde el bocadillo hizo su efecto, ya que de nuevo conseguí ponerme a trotar aunque cada zancada era de nuevo un verdadero martirio. Entro en meta, y a estas horas ya si con el tan anunciado y esperado sol radiante tras 9:43,38h de pasión (pero de esas de Semana Santa), casi cerrando puertas en el puesto 152 y con el coche escoba a mis calcañas. En esta prueba solo existe un corte de tiempo que consiste en que a partir de las 18:00 ya no te dejan salir a por la segunda vuelta de los 30 Km, y ya sea por abandono o por este corte, 24 atletas no finalizaron la prueba.
La delegación española la completaron Joan Carles Beltrán con 7:19.51,3 finalizando el 20 absoluto y el tercero en su grupo de edad M30, también Jorge Gisbert Hinojosa con 7:33.34,7 acabó el 33 absoluto y quinto en su grupo de edad M35, así como Fernando Dieguez Romero con 9:04.15,6 finalizó en el puesto 132 absoluto y el 26 de su grupo M30.
Nota Final:
Si le queréis hacer una putada a un buen amigo, regalarle la inscripción al POWERMAN Zofingen.
Un IronAbrazo
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Crónica: IRONLEMAN 2008
The most beautiful “iron“ in Switzerland
Así es como le presentan en su Web al IRONLEMAN, triatlón distancia IM que se desarrolla en la Suiza francófona, más concretamente en Lausana. Y no es para menos, ya que poseen un marco natural incomparable, casi paradisíaco me atrevería a decir, para la práctica de nuestro deporte. A escasos metros de la sede del COI (Comité Olímpico Internacional) se encuentra la salida de natación y de la maratona. El recorrido ciclista es una vuelta completa al lago de Leman (el mayor lago de Europa Occidental), a la vera de viñedos y más viñedos, riveras, fortalezas, castillos de princesas, villas de ensueño, hoteles prohibidos, embajadas, etc., etc.,... siendo aprox. 55 Km por territorio francés (lástima que el tiempo no nos acompañó nada en el parcial ciclista). A sus orillas están, del lado suizo, las ciudades de Ginebra, Lausana, Montreux (conocida por su festival de Jazz), ciudad adosada a Vevey (sede de la multinacional Nestlé), y del lado francés, Thonon Les Bains (balneario), Yvoire (pequeño pueblo medieval) y Évian-les-Bains (balneario y agua mineral).
El IRONLEMAN es un evento social, gratis y donde el drafting y los grupos ciclistas están permitidos con el fin de favorecer el conocerse entre los participantes, no obstante cada uno es libre de llevar a cabo la prueba individualmente. Sin cronometraje oficial, aunque la prueba si tiene cortes y se cierra a las 22:00, ni clasificación dado que es el espíritu del deporte universitario y del Polyathlon (co-organizador) junto con el SSU (Centre universitaire des sports de Dorigny) y la EPFL (Ecole Polytechnique Federale de Lausanne). Puedes inscribirte en la distancia original IM o en el ½ IM y adicionalmente puedes tomar parte individualmente, por equipos o por relevos.
El día antes...
Llegamos el viernes a eso del mediodía y después de hacer una carga más de hidratos nos fuimos a dejar los bártulos en el alojamiento. El tiempo aun se mantenía medianamente bien por lo que decidimos pasear un rato, primero por la zona de boxes y salida, luego por los alrededores y jardines del COI y finalmente subimos a la ciudad vieja de Lausana (la ciudad de las mil y pico de cuestas) a ver la catedral y tomarnos un cafetito. Acabada la tregua del tiempo y justo antes del diluvio tomamos de nuevo el coche dirección al Hotel, al menos esa era nuestra intención, pero nuestro desastroso instinto de orientación nos hizo subir y bajar no se cuantas cuestas hasta llegar a destino final.
3.8 Km
Había estado toda la noche lloviendo (como predijeron) y para el resto del día se espera buen tiempo (también fue la previsión, pero esta no la acertaron). A las 05:30 era el Check-in, y poco a poco aparecían los no más de 50 participantes inscritos que completaban las nueve diferentes categorías. De estos, poco más de 20 saldríamos en la categoría de la distancia IM individual. A todos nos habían dado un mapa con el circuito ciclista a seguir así como una lista de Telfs. de urgencia en caso necesario. Para los que querían hacer la bici juntos había un grupo que saldría a las 08:45 que llevaría un coche de apoyo del EPFL, dos motoristas y una ambulancia. No se si fue eso de la ambulancia o mi desastroso instinto de orientación quien terminó por convencerme, así que decidí que me uniría a ellos (decisión de la que no me arrepiento para nada).
A la orilla del lago a las 06:30 se lleva a cabo un breve briefing y a las +/- 07:00 se dio la salida. Para los 3.8 Km teníamos un circuito a completar 4 veces saliendo cada vez un par de metros por la orilla. Dos barcos de la policía del lago, más uno de salvamento y bastantes canoas eran nuestros ángeles de la guarda, a poco más tocábamos a uno por cabeza. Charlando en cada pase por tierra con los espectadores presentes se pasaron en un pis plas las 4 vueltas para las que demoré 1:20h. Al salir del agua tenías que firmar por segunda vez en una hoja donde antes ya lo habías hecho previo tirarte al agua.
Comienzo a correr los aprox. 200m que nos separaban de boxes, pero enseguida me doy cuenta que soy el único que lo hace por lo que me pongo a caminar tranquilo hasta el frontón, lugar donde estaban las bicis. Diez minutos más tarde ya estaba listo, así que mientras esperaba junto con otra gente a que el grupo saliese, nos tomamos un cafetito. Cinco minutos más tarde de lo previsto ya estaba el grupo listo y ya no quedaba nadie en el agua.
180 Km
Tras 25 minutos y un café en la T1 nos aventuramos poco más de una docena y media de atletas en esos 180 Km de los cuales aprox. 135 serian una vez más bajo intensos aguaceros. Lo que desconocía es que este grupo principal tenía 4 paradas oficiales; 3 de 10’ llamadas “Paradas Pipi-Banana” y una de 30’ largos llamada “Parada Comida del Mediodía”. El mal tiempo y el frío no dejaban disfrutar para nada del paisaje. A medida que transcurrían los kms. se alcanzaban poco a poco a algunos de los que habían salido en solitario uniéndose al grupo al pase de este. Con pasaporte a mano, por si nos paraban, cruzamos la primera frontera. Unos 55 Km por territorio francés hasta adentrarnos de nuevo en la CH y llegar a una programada pastelería / bollería donde si hizo la pausa más larga, momento que se agradeció ya que era cuando más caía. Solo nos faltó mantel y tenedor en esta parada. Los dos bocadillos de salchichón y el café con leche (café olé en franchute) me supieron a gloria bendita. Que duro se hizo el arranque de nuevo y que frío pasamos hasta pasados unos cuantos kms. En Nyon paramos la última vez desde donde el sol intentaba vergonzosamente mostrar algunos rayos. Llegamos de nuevo a Lausana tras 6:50 h de tiempo total de las cuales 5:45 h sobre la bici.
42.2 Km
En la T2 veo a Zuri que ya llevaba un buen rato esperando y pasando frío, se mete hasta boxes conmigo, charlamos un rato, se pone las botas haciéndome fotos mientras me cambio pero tras unos 10’ decido salir a por el último parcial.
Al contrario que en la bici aquí si que teníamos avituallamiento que eran en el km 0, 10, 20, 30 y el 40 por lo que me llevé conmigo un bidón con mi bebida habitual. El circuito constaba de llegar hasta Morges y volver, es decir dos vueltas de 20 Km y al final dos vueltecillas por un circuito en el bosque que completaban los restantes 2.2 Km.
Quizás la no presión o quizás el sol que comenzaba a brillar, y que nos acompañaría durante el resto del día, pero el caso es que comencé a trotar a gusto y a buen ritmo, bebiendo cada poco de mi poción (que no es otra que Isostar). En el Km 10 como media rebanada de pan, tirando la otra media a los patos y cisnes que tenías a la vera del circuito de correr, que este si que además de ser precioso el tiempo acompañó para su deleite. Llego de nuevo al punto de partida, es decir al km 20, muy a gusto y corriendo todo el tiempo y justo veo de nuevo a Zuri que estaba llegando del Hotel tras haberse echado una siesta de una horita. Antes de encarar la segunda vuelta entro a boxes y cojo otro bidón de lo mío. En esta vuelta si que el dolor comenzaba hacer mella en las piernas, no dándome otra opción que en un par de ocasiones meter un rato el paso legionario. Al pase de nuevo por el avituallamiento del 30 tomo 3 galletas saladas (esta vez todas para mi) y sigo a lo mío de nuevo ya corriendo. Finalmente diviso la sede central del evento y la cosa como siempre a tope, ya que solo quedaban las dos vueltecillas en el bosque. Absueltas estas, llego entre aplausos y félicitations tras 4:19h de carrera donde está toda la gente y Zuri, en un total de 13:04,14, según mi reloj, dado que como ya dije, no existe crono oficial, solo te mencionan tu hora de llegada.
Tras una ducha caliente, repusimos fuerzas con un par de filetes hechos al grill allí mismo en meta y su respectiva cerveza para ayudarles a bajar. Después de charlar un rato con Marc, el director del evento, procedí a poner un pequeño comentario y firma en el libro de oro, luego adquirí el broche / imperdible de Finisher (era lo único que se pagaba aprox. 3.- Euros, y solo si lo querías) y nos fuimos para el Hotel.
El día después...
A la mañana siguiente y viendo que por fin lucía el sol, fuimos como teníamos programado a pasar el día a Montreux, clausurando de este modo la aventura del fin de semana del IRONLEMAN.
Conclusiones:
- No necesito cruzar un mega arco de meta lleno de marcas publicitarias, para sentir una vez más la piel de gallina y escalofríos.
- No necesito 226 Km controlados por jueces, para regocijarme durante ese último Km.
- No necesito un mega evento con 2500 atletas, para sentirme Finisher.
Personalmente pienso que todos y cada uno de estos eventos son legítimos y dignos de respetar, dado que aunque se celebren bajo un concepto diferente, en el fondo todos tienen el mismo espíritu, solo has de saber participar en cada uno bajo el carácter que es.
Un IronAbrazo
Crónica: IM Zurich 2008
Lo bueno sí breve 2 veces bueno y lo duro sí eterno 10 veces bueno
- Viernes 15:30 recogida de dorsales; 31.5ºC.
- Sábado: 15:30 Bike Checking; 17ºC y lloviendo.
- Domingo: 05:00 llegada a boxes; 12ºC y lloviendo, lloviendo y lloviendo.
Salgo de casa lloviendo sobre las 04:15 y llego a Boxes lloviendo aun más si cabe. Antes de salir del coche decido meter luego en la bolsa la chaqueta de invierno que llevaba puesta. Ver el panorama de casi 2222 bicis bajo los plásticos y la lluvia que caía sin cesar, otros tantos atletas intentar refugiarse por donde podían, era para decir, apaga y vámonos. Árboles, carpas, tiendas de la expo, repisas, cualquier cosa era buena para refugiarte. Todos esperaban hasta última hora para destapar la bici. Yo metí la bolsa debajo del plástico junto a la bici y escape a refugiarme, incluso mis visitas al WC, se prolongaban y prolongaban a pesar del poco olor a jazmín. Pasados pocos minutos de las 6, decido ponerme el neo debajo de un árbol y dejar todo listo.
3.8 Km de agua calentitos
En cualquier IM, la gente prueba el agua y sale a esperar fuera la salida por el frío. Esta vez era al revés, ya que los 22ºC con los que nos acogió el medio húmedo, en comparación con al temperatura ambiental, eran una delicia que hacía que los atletas no salieran de ella.
Me coloco al lado izquierdo del todo y tras salir los Pros 5’ antes, nos dan vía libre para nadar hasta el punto de salida aguas adentro. Salgo medio disparado hacia un bidón donde me pude agarrar y esperar hasta el disparo. Dan el pistoletazo y a bracear toca, siendo para mi una sorpresa el no recibir muchos palos, un poco de atasco en la primera bolla y un poco mucho de atasco al pasar por encima de la isla al finalizar la primera vuelta. Las gafas me estaban apretando bastante por lo que en un par de ocasiones tuve que recolocarlas y aligerar con ello el dolor de cabeza que se me estaba levantando. Salgo del agua en mejorables 1:19h algo sorprendido ya que toda la natación se me hizo supertorta, pero quizás ello se debiera a que constantemente iba pensando en cómo y sobre todo dónde me cambiaría, ya que me juré que montaría en bici seco y caliente, el después eso ya sería otro cantar.
180 Km también de agua
Me quito el neopreno, cojo la bolsa con todo lo de la bici y salgo pitando hacia los WC’s. Tranquilo pero sin pausa me seco y me pongo todo lo ponible; tritraje, rodilleras calentitas, cubre-botines y la chaqueta de invierno. De P.M. seco y calentito que es lo que quería al menos el primer par de horas. Al haber cambiado el maillot de manga larga por la chaqueta de invierno me dejo las gafas, pero poca falta me harían para el sol, en cambio si iba algo preocupado por las lentillas.
A gusto los primeros kms., la comida también va entrando bien y la ropa aun estaba medio seca. Cada 20’ comía 1/3 de barra y beber eso si que uno se tenía que obligar. Pasaban los Kms. y Kms. y comenzaba a notar el frío (pero por lo menos no fue desde el Km. 0). La madre naturaleza llamaba a la puerta, y esos que a veces son placeres poco confesables por la humanidad, se convertían verdaderamente en pequeños momentos placenteros, hasta el punto de que la pierna derecha sentía verdadera envidia de la izquierda. Ese escueto instante de calor que recorría toda la pierna eran como oasis en medio del desierto. Nada tenía que ver esta acción con ganar tiempo, sino con supervivencia buscando fuentes de calor por donde fuera. Al subir el Forch me encuentro a pie de carretera al monitor Rolf del campo de entreno de Tossa junto a su esposa. La primera vez al bajar la tremenda cuesta por medio del bosquecito toda ella llena de agua, donde quien se pusiera en el acople tenía 6’ de penalty, los frenos hicieron que pasara un rato intranquilo ya que para que frenara algo tenía que apretar hasta el fondo y aun así su reacción era mínima, incluso me daba la sensación que me olían a quemado. Llego a la rampa del rompecorazones y al levantarme de la bici la rueda patina continuamente. Acabo la primera vuelta un par de minutejos por debajo de las 3’ y encaro la segunda vuelta. La madre naturaleza seguía llamando a la puerta una y otra vez pero esta vez lo hacía en el llano donde un servidor no era capaz de desahogarse por lo que tocaba parar, momento en el que percibo que, o me han cambiado la bici o algo pasa, esa no es mi bici, mi bici no pesa 15 Kg., las ruedas de perfil alto (60 + 90) estaban completamente llenas de agua, incluso parada la bici salían chorritos de agua a borbotones por todos los orificios. A partir de aquí las subidas eran bastante incomodas por no decir pequeñas torturas. Los pies ya estaban completamente mojados y lo que al principio ayudó (los cubre-botines) ahora perjudicaba ya que mantenían los pies completamente mojados y helados. Finalizando la segunda vuelta, y antes de comenzar con la última rampa, veo a Zuri en lo alto de una peña que ya había llegado. Me bajo de la bici tras unas 6:12h con las manos y los pies igual que un niño cuando lo sacas de la piscina después de estar 4h a remojo.
42.2 Km (la mitad divertidos y la otra mitad menos divertidos)
Arriesgando a pasar frío al final de la maratona (perdón, más frío) decido correr solo con el tritraje (confieso que aun me quedaba un As en la manga, Zuri tenía en la mochila una camiseta de manga larga por si las moscas). Mientras me cambio los calcetines por otros completamente secos, contemplo el estado de mis pinreles que era el mismo que el de unas pasas arrugadas y congeladas.
Comienzo a correr bien con el único inconveniente que no siento los pies, sobre todo el izquierdo. A los pocos kms. llego a la altura de Tante quien me dice que voy muy rápido. Cosa cierta, pero el pulso estaba en el rango y me sentía bien, así que siendo lo menos que me esperaba el poder correr bien después del día pasado de perros en la bici, decido seguir y arriesgar, ya que me estaba divirtiendo y junto con los escuetos momentos placenteros sobre la bici, era lo mejor del día hasta aquel momento. Tante se engancha al tren, pero recordándome cada poco que vamos muy rápidos. Lo íbamos, creo no equivocarme si digo que el tiempo que duró la diversión solo nos adelanto el 3er. hombre. Juansi por un lado y los amigos suizos por otro animando a pie de carrera. Al otro lado del lago Zuri otro tanto de lo mismo al igual que la esposa e hija de Tante, Toni y Noelia. De nuevo el estomago me la juega y comienza a dolerme, el frío pasado comienza a hacer efecto y las piernas duelen, pero lo que dolía de verdad eran los pies (misma sensación que cuando salen sabañones por el frío). Tante percibe que el ritmo comienza a bajar y empieza a empujar moralmente, pero todo sirve de poco del mismo modo que poco a poco tras pasarme se aleja su silueta al frente. Juro, maljuro y perjuro que la Coca-Cola no la vuelvo a tocar en carrera. Dos pequeños sorbos fueron suficientes para que de nuevo tuviese que abonar con la papa un par de arbustos al lado del lago. También en carrera me cruzo con Pepo así como Javi y a duras penas también reconozco a Marco. Rosa, con la quien también me cruzo, pelea como una jabata con su rodilla. Durante la tercera y gran parte de la cuarta vuelta el paso legionario es mi mejor aliado y así y no de otro modo consigo llegar a la recta final tras 4:51h maratonianas, donde antes de cruzar intento ubicar a Zuri, quien escondida en una esquinita esperaba mi cruce por meta. La localizo y la pido que baje para entrar juntos. Un par de intentos si que fueron necesarios pero al final, y con la ayuda del publico, accedió y bajó. Cruzamos el arco tras 12:38.21h y al poco comenzó de nuevo a llover, así que objetivo alcanzado; acabar antes de que comenzara de nuevo a llover, ya que no me apetecía para nada acabar el día igual que lo empecé.
Me hago con la medalla, el diploma, la camiseta Finisher me voy a boxes a recoger los bártulos y para casita. Ya en nuestra morada, unos huevos fritos, pechugas a la plancha, cecina, chorizo y lomo junto con una cervecita, hicieron olvidar la jornada,... pero no la prueba, que fue de esas que curten a uno un poquito más para la vida deportiva y otro poco mucho para el día a día.
Un IronAbrazo
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IM Lanzarote 2008
Como “agua de mayo”...
Lo que para los habitantes de la despensa extremeña, ese precioso valle de la provincia de Cáceres, significa La Cereza del Jerte, representa para mi el IM de Lanzarote. En ambos casos lo esperamos, y nunca mejor dicho, como “agua de mayo”...
Una primavera más, con algún que otro Kg. de más, y con alguien con quien compartirlo todo, me vuelvo a encontrar con las respuestas al...
... por qué triatlón...
... por qué el IM ...
... por qué siempre Lanzarote ...
... por qué el tiempo solo son secuencias de instantes ...
... por qué...
El antes de...
El antes de, del gran día fue para mi bastante tortuoso y no apto para cardiacos. Una verdadera película de suspense, que se lo debo a la rueda, cámara o cubierta trasera. Tras nuestra llegada el miércoles era el día del montaje de la bici, hasta ahí todo bien. Al día siguiente tocaba la vueltecilla en bici de aprox. 1h para chequear que todo iba bien. Llegamos Josu y yo hasta la famosa rotonda de las palmeras y decidimos regresar, encontrándonos por el camino a Jaime MdL y compañía. Tras unos 28 Km y ya casi frente al hotel reventón de la rueda trasera sacando de madre cámara y cubierta. Toma de aire profunda, el almanaque de St@s. aun completo, cuadro al hombro y caminito de la habitación. Dentro de ella compruebo que la rueda aun tenía bastante agua en el perfil, de la tormenta que me había pillado días antes, así que decido desmontar las dos y limpiarlas de nuevo,... ahí quedó la cosa.
Por la tarde tocaba la visita a La Santa para recoger los dorsales, donde ya me encuentro con el coach, luego nos dirigimos a la reunión técnica, donde no se dijo nada nuevo pero si de manera nueva (ejem, ejem, ejem,... no digo nada que luego todo se sabe), un garbeo por la Expo, a la cual por primera vez se la puede llamar Expo “enhorabuena a quien corresponda”. Me topo con viejos, nuevos, desconocidos, futuros,... rostros que tuve el placer de saludar durante esa tarde.
El viernes por la mañana, y antes de salir a trotar 25’ suaves, había quedado con Pablo, para dar un voltio con la bici. Con un perdonable retraso, allá aparecieron por la puerta del hotel toda una tropa de amigos con los que rodé durante 40’ escasos que fueron suficientes para calmar mi preocupación por la rueda.
Por al tarde y tras dormir la siesta, nos dirigimos a facturar la bici, cuando de repente de nuevo reventón de la misma rueda. Ahora si que ya no quedaban St@s. suficientes en el almanaque. Cambio la cámara y caminito de boxes, donde en la entrada me encuentro con el amigo Jorge Delgado Sánchez (ex de CiclosManía) le comento lo sucedido y me aconseja cambiar la cámara y cubierta, cosa que hizo él personalmente al rato tras traerme Zuri el material de repuesto, ya que un servidor no daba pico en bola. Al cambiarla pudo verificar que la cámara estaba totalmente decida seguro que tras el primer reventón. Gracias, te debo más de una Jorge!!!
La madrugaa...
Allá sobre las 4 y pico toca el despertador, uno se levanta mientras otra, en esta ocasión, se da media vuelta para el otro lado. Dos tostadas con algo de miel fue todo lo que pude y quise ingerir. A las 5 ya estábamos Josu y un servidor dentro de un taxi intentando mantener dentro del estomago el poco desayuno asimilado gracias a la forma tan torcidamente de tomar las curvas del Sr. conductor.
Dentro de boxes, más viejos, nuevos, desconocidos, futuros,... rostros, algunos más preocupados que otros, que te cruzaban el saludo. Jorge me controla la rueda y me dice que me olvide de ella, cosa que en ese momento era aun algo imposible.
Camino de la arena y del agua ya nos encontramos con Zuri y su Aita ambos con cámara en mano dando comienzo al que sería también su propio IM. Nos esfumamos entre la multitud hasta llegar al agua, donde al borde de ella se me suelta la goma de las gafas (y ahora que más me toca, pensé). Nada, en un plis plas acerté de no se que forma con el entrelazado ese que llevan y patos al agua. Como siempre super fría, por lo que decidí calentarla, al menos el agua alrededor mía. Nos despedimos y de nuevo nos evaporamos entre gorros dirección a la línea de salida.
3.8 Km, a mi manera...
1148 cuerpos, con sus respectivas almas algunas más perdidas que otras pero todas ellas allí presentes, se lanzaban al agua. Y digo a mi manera, porque en este circuito no cambio el esquema, tan pronto toco agua como un berraco a la corchera aunque me deje la piel a lo largo de esta. Para sorpresa mía durante mi entrada la corchera no la quería casi nadie, así que más o menos libre de recibir palos llegué hasta la primera bolla, giro y a buscar la velocidad de crucero. La primera vuelta tuve toda ella la sensación de ir rápido, y los 34’ me lo confirmaron. Comencé a calcular “2 x 34 + 5’ que pierdo dan 1:13h”, anda ya ni borracho, firmaría ahora mismo por ellos. Pero durante la segunda toda ella la sentí lenta, lenta hasta decir basta, creía que habría algún barco cercano dado el oleaje, pero al finalizar el día compañeros me confirmaron que la segunda vuelta se picó algo el/la mar. No obstante dado las sensaciones y los problemas de estomago, seguro que por el par de tragos, esperaba que esos 5’ de perdida serían el doble, pero cuando de repente pongo pie a tierra veo con estupor 1:11 que serían 1:12 oficiales. Un tiempazo para mi y encima en la isla. Otro tiempazo para mi fue (perdón fueron) la transición. Es cierto que este año las transiciones de Lanzarote tenían lo suyo, madre mía que infinitamente eteeeeeeeeernas, pero bueno mis 11’ largos no tiene perdón de Dios. Que eso de que el neopreno es como una segunda piel el mío se lo ha tomado al pie de la letra y no sale ni para patrás, bueno patrás si que fue como casi salió esta vez.
180 Km, de los de siempre...
Salgo de la carpa dirección a mi bici y me topo con Josu también camino de la suya contento ya de haber aprobado este primer parcial del doctorado. Paso delante de las gradas y veo a Zuri (y digo veo porque aquí la moza ni me vio), animando a Josu como una cosaca (si es que la sangre tira más que el corazón). Menos mal que hay pruebas gráficas de ello, sino aun estarías animando al del culote negro.
Ya en los primeros Kms. pude comprobar que el aire soplaba en la dirección que siempre sopla en la isla, solo que en los lugares donde este te suele ayudar, no lo hacía muy lealmente, sino que era sucio y traicionero. Y así fue, un par de avisos me dejaron el cuerpecillo destemplado, decidiendo no arriesgar cuando había peligro de duda. Los kms. y kms. transcurrían, al mismo tiempo que las barritas disminuían. Me había propuesto aprox. cada 20 Km comer 1/3 de barrita, y la cosa iba resultando bien. Poco antes de Tinajo hago mi primera parada técnica (las del agua no cuentan ya que no paraba), y a la altura de La Santa, veo que Macario hacía otro tanto de lo mismo. Tras un saludo y un par de palabras me dice sigue, sigue que se te ve fuerte (beatos tus ojos Maca). Poco antes de Famara llego a la altura del amigo uruguayo, y futuro papá, Juan. En el trozo malo de Famara se me cae el último bidón de mi líquido, así que segunda parada técnica, que de nada sirvió, ya que el pobre quedó hecho trizas. Acto seguido entramos en el tramo nuevo de carretera, lo disfrutamos un poco y poco a poco comenzamos a subir dirección Haría, tras intercambiar unas palabras con Tante quien como siempre y muy sabiamente se iba reservando para la maratona. En la subida a Haría este año el aire soplaba de lo lindo hacia abajo. Corono, tomo mi bolsa, me como 2 de los 4 pequeños bocados de pan con jamón, y comienzo a bajar durante cuyo descenso pasé muchísimo frío. Frío que tras finalizar la bajada se convertía de nuevo en calor camino del Mirador del Río, a la vez que los paisajes y vistas de la Graciosa hacían las veces de bálsamo. Encaramos la bajada del Mirador (esta mucho mas templada que la anterior), pero las ráfagas no me dejan disfrutar de ella. Hacia la mitad del descenso veo a Zuri y sus Aitas. De nuevo en las rectas con viento a favor el tanque está acariciando la reserva, y me toca rodar y rodar pero sin poder apretar, de repente toca el brusco giro a la derecha que te mete en esa recta con aire en contra que pasa por ese ya especial km para mi que por este hecho se hace algo menos dura. A esta altura veo a Jacke y compañía animando como locos y disfrutando de su nevera (repleta de no se qué, pero seguro no de bebida energética ni barritas). Pasado el monumento al Campesino, me alcanzan por atrás en coche Zuri y sus Aitas cuyas palabras alivian esos últimos interminables Kms. Llego a boxes más que satisfecho de las 6:29h a lomos de la jaca. La segunda transición igual de constante que la primera es decir otros 11’, para cambiarme por completo y hacer un pisssssssssss muy largo, aunque repito no tan largo como el área de transición, lugar donde paso a Macario que comenzaba algo preocupado por su gemelo.
41.2 Km, pactando con el diablo...
Las buenas sensaciones de las últimas semanas obtenidas corriendo me habían hecho tontear un poco con la calculadora (pardillo, pardillo, ....). Estaba dispuesto casi a vender mi alma al diablo o al menos a pactar con él, si al final podía mirar a esta GRAN DAMA a los ojos,... pues nada ni por esas.
Primera vuelta bastante bien de pulso pero el ritmo dejaba algo que desear, durante la cual veo ya llegar de la bici a Josu y poco antes a Tante. Yo sigo a lo mío, de momento solo bebiendo y rodando a lo que podía. En este parcial si que Zuri, me veía mucho antes que yo a ella, al igual que sus Aitas así como a pie de cañón también se encontraba animando Mari esposa de Tante , Pablo, Serfinisher, Dani H2O, los amigos del Aguaverde Peludo & compañía, y un sinfín de amigos más. GRACIAS a tod@s.
Segunda vuelta iba yendo como podía pero aun sin parar, pero al llegar al Km 30 y poco, ya no había pacto alguno que valiera, el estomago se revela y dice que la CocaCola y rodajas de naranjas sobran, así que palmerita por aquí y palmerita por allí, le tocó a una. Un “sorry” y la cara de cordero degollado, fueron mis disculpas ante una pareja de guiris que presenciaron la escena. Poco más adelante la agraciada fue una enorme roca que con su tamaño pudo ocultar el acto, pero no el sonido (por Dios como se puede ser tan escandaloso proyectando la papa). Me encuentro con Zubi bastante entero a pie, le pregunto por Dani y de repente le vemos al lado (ahora si que si, ya estaba a punto de cumplirlo, tras bajarse de la bici a tiempo el sueño estaba a punto de realizarse). Oscar y Walter, otros dos Euskomanes que se les veía muy bien.
La última vuelta es la que “cura todo”, vas porque vas y está. Al poco de nuevo se repite un viejo esquema, Tante con su paso a lo “ni acelero y ni me paro” pasa camino de una meta más.
1 Km...
Ese último Km volviendo a encontrar respuestas a preguntas. A pocos metros de meta, parada y “un beso y un te quiero” culminaron otra maratona de las mías y con ella un IM más.
El después de...
Un suerito y un caldo calentito aceleran la recuperación, al menos por un ratito. Al poco aparece Josu arrastrado por dos chicas y con cara amarilla. A este tras dos sueros y un bocata se le pasó todo, así que lo de siempre que no sabe que hacer para entrar donde las enfermeras.
Doce...
Doce son los meses y doce fueron las pruebas de Hércules, doce son las uvas que se comen a fin de año, doce son las horas y doce son los huevos que comprábamos antaño. Doce también son las vueltas de la luna a la tierra en un año, doce son los apóstoles y los signos del zodíaco. Doce eran las columnas de Occidente y doce estrellas tiene la bandera de la Unión Europea. Doce puede ser sólo un número, pero doce son las batallas ganadas en mi Lanzarote.
Un IronAbrazo
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Bodensee-Tri-Challenge 2007
Un IM muy fresco
Tercera edición la de este IM, y lamentablemente ya hay que reconocer que el número de triatletas inscritos cada año no aumenta sino que disminuye ligeramente; comenzamos 210, el año pasado fuimos 195 y este solo 171, aunque en su totalidad incluyendo el triatlón Sprint que se desarrolla paralelamente el número total ha aumentado. Y es una pena porque no solo tiene su atractivo gracias al escenario del lago Bodensee o el circuito ciclista por los tres países, sino que este recorrido de bici es muy exigente y duro y por si fuera poco el tiempo límite de corte total son a las 22:30h en vez de la ya conocida a media noche, y tanto es así que en esta edición de los 171 que nos zambullimos al agua acabamos 137.
Después de llegar a Rorschach tras escasas 2h de viaje, localizamos el hotel de siempre, a pocos metros de meta, y nos fuimos a comer algo. Dormimos una pequeña siesta y luego a recoger los dorsales donde ya nos topamos con gente conocida como Ame, Tante y Carlos Enrique Soler Ollero (Choco), este último un cacereño venido explícitamente desde Extremadura a perder aquí la virginidad IM,... no solo la perdió sino que se desvirgó a lo grande.
La reunión técnica y pasta party la compartimos Zuri y yo con Choco quien estaba como un flan. Tras dos platos de hidratos nos fuimos para la camita que al día siguiente tocaba romería.
3.8 helados...
Toca el despertador, tras solo haber podido pegar el ojo no más de 2h, y nos bajamos a desayunar, algo, no mucho, porque yo en estos casos no pasa de un café y dos tostadas con miel, en cambio Zuri se metió uno bueno, el primero, ya que en cuanto me encaminé con la bici decidió repetir y deleitarse con un segundo desayuno.
Tras dejar la bolsa en boxes nos dirigimos a la zona de salida donde me despojo de toda la ropa, que no era menos que con la que corro en invierno dado el fresco matutino. Un par de fotos del trío ESP y ala a probar el agua, y es que una vez más hay aguas y aguas y no todas son iguales; las hay calientes, templadas, frías y la de este puñetero lago.
Pistoletazo de salida y a bracear tocó, dirección al chorro. Buen comienzo de ritmo si no fuera por el barco de la VIP que no hacía más que darnos la tabarra con las olas que generaba por su cercanía a nosotros. Llego al punto de retorno cuando ya llevaba un buen rato más solo que la una. La vuelta lo más pegado a la línea para no hacer ni un metro más, cuando de repente diviso de nuevo en el horizonte el barco VIP que nos señalaba el lugar por donde teníamos que salir, este fue el rato más largo e interminable de la natación.
Salgo del agua con el mejor de mis pronósticos en 1:17 coincidiendo en la salida con el extremeño Choco, pero con las manos y los pies como para operar que no sabia si eran míos o del vecino. Como pude me quité el neopreno que de nuevo no estaba por la labor de salir y tras dos panguadas al suelo e intentar levantarme de nuevo y volverme a caer terminó por salir (y mientras todo esto acontecía, la cámara corresponsal de guerra partiéndose el culo). El día anterior ya había decidido que me pondría el maillot y los manguitos en cambio con las rodilleras estaba vacilando y al final el no llevarlas creo que fue un error.
180 fríos...
Tras una transición de mantel con 4 cubiertos tomo la bici y afronto el viajecito por los 3 países germano hablantes. Si los primeros 40 Kms. te permitían llevar una sonrisa media zorra creyendo que te ibas a merendar el circuito, el primer puerto, el Scheideg, te la quitó de un plis plas y te puso con los pies en el suelo. Tras bajarle llego al famoso puente en obras que nos habían dicho en la reunión técnica que no pudieron quitar el semáforo y que había que respetarlo y parar si estaba en rojo ya que era descalificación inmediata dado que habría todo el rato jueces y poli ubicados in situ. Así era, allí estaban autoridad y jueces y como no podía ser de otra manera al menda lerenda le tocó esperar a la ida y a la vuelta. Mal menor, porque este IM es de los que yo digo si me pica la pierna me paro y me arrasco, es decir que ese par de minutos del semáforo sumados a las 4 paradas para hacer pis y las otras dos para colocar la bolsa de las herramientas (que la muy jodida no hacía más que soltarse) no engordaban mucho más el pastel. Increíble lo que se puede soltar de liquido por abajo, en días de frío, sin haber bebido en cantidad. Poco antes de entrar al circuito del parque natural, al que hay que dar tres vueltas, me pasa Ame camino de su ennnnésimo IM. Aquí se subía y bajaba continuamente, desencadenándose la batalla ciclista siempre entre los 600m escasos de altura y a 800m y pico, pasando un frío tremendo en cada mínimo descenso. En una de las vueltas veo a Tante arreglando un pinchazo (de los dos que tuvo) lo que con seguridad le mermó las posibilidades de no estar más alto en el podio lo que aun así consiguió en su grupo de edad. Comiendo se me pasan los Kms. (a mi 187 y no 182.9 como nos decían) pero no el puñetero frío, terminando de nuevo la bici a nivel del lago, unos 400m escasos, en unas 6:40.
42.2 razones...
... y alguna más seguro que tendría para odiar este parcial de la carrera a pie, pero tras ellas con seguridad que me surgirían otras 226 para amarle.
Me bajo de la bici pensando en no quitarme nada de ropa, pero veo que unos vergonzosos rayos de sol se dejan divisar entre los nublados y Zuri me confirma que de momento no hace mucho frío, por lo que tiro de maillot y manguitos y me pongo el top.
Comienzo a darle a las zapatas a buen ritmo (quizás a demasiado buen ritmo) y hasta el Km. 11 el mundo aun estaba en orden, pero allá por el 15 la cosa ya comenzaba a cambiar de color. Dolores impresionantes en las piernas, en los pies, en las rodillas, en el hueso del dedo del pie que en su día decidió romperse, en los empastes de las muelas, en las lentillas, en fin, para que seguir enumerando,... no se si por causa del frío pasado sobre la bici o porque tenia que ser así.
Comienzo a andar y andar, intento la segunda vuelta volver a trotar, lo consigo, pero ya en la tercera, a pesar del constante apoyo de Zuri, casi toda ella fue también andando parándome ya solo a tomar caldo caliente en los avituallamientos. La cuarta vuelta, y siguiendo con el incondicional sustento de Zuri, pero ya con una camiseta de manga larga porque ya volvía ha hacer un frío pistonudo, consigo acabarla trotando los últimos 200m antes de meta (no te jode a mi me van ha sacar una foto entrando en meta andando). Tras una maratona de 5:32 cruzo el arco parando el crono final en 13:39.18 siendo ese mismo segundo el cierre de la temporada, el comienzo del letargo invernal y de nuevo el perder de vista la ojalera del pantalón.
Para colmo a los pocos días me entero que el fotógrafo se había marchado y dejado de hacer fotos desde hacía más de una hora y media antes,... ale tocate o tocale las pelotas, me quedé sin la foto finisher, que es un precioso recuerdo, pero no el único recuerdo.
Olaf Sabatschus con 9:02.25 y Heike Priess con 10:56.00 fueron los flamantes vencederos de esta tercera edición.
Sed felices y recordad que, el tiempo se percibe de manera subjetiva, por ejemplo es muy distinto pasar un minuto bajo el agua que estar un minuto jugando con l@s amig@s, por esto y mucho más, tomaros el tiempo necesario en un IM,... pero tomároslo.
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IM Austria 2007
Con un “Grüß Gott“ nos acogió el IM de Austria y con un “Servus“ se despidió, al igual que sus habitantes durante toda nuestra estancia por dichas tierras.
Decir que esta vez no iba a por todas, no sería sincero...
decir que esta vez no era diferente a otras, no sería sincero...
decir que esta vez no me falló el coco, no sería sincero...
decir que al final no me daba igual 4 que 40, no sería sincero...
pero sincero soy si digo que me siento igual de orgulloso de este Finisher como de todos los demás.
Zuri & Jake - GRACIAS
Esta vez empiezo por el final, ya que el Team de suportes que nos acompañó hizo su propio IM desde la barrera que no creo que sea menos duro que desde dentro. Zuri animando y plasmando en imágenes (esperad y ya veréis que la crónica en imágenes) cada momento, bueno o malo, del principio al final,... gracias cariño. Jake amigo de Josu, para el una nueva experiencia esto del IM, animando y corriendo campo a través para aparecer por cuantas orillas del circuito le fuesen posibles,... un placer Jake y hasta siempre.
No me puedo olvidar de Alberto Cabanas & esposa, Antonio Gamero & familia, Tortuguita, familia de Zubi, y mucha más gente que desconozco su nombre pero que ellos gritaban el mío,... Gracias.
El Copacabana y sus 3800m
Dije que el nuevo formato de natación no me quitaba el sueño, pero los días previos a la prueba si que no me dejó pegar ojo. Buscaba como loco la primera boya de los 1500m y una solución para llegar allí sin perderme. El día de la prueba se veían dos boyas grandes y el tercer punto sería el barco situado a la entrada del canal. Según nadabas aparecían boyas planas que te ayudaban y que no se habían visto desde la orilla, sorpresa positiva.
Buena salida y buen comienzo con muchos menos golpes de los que esperaba, pero la sorpresa fue cuando al de unos 25’ empiezan a aparecer gente por todos los lados, hasta por debajo, y recibo los palos que no recibí al principio. Llego bien hasta la entrada del canal donde tanta gente nadando revuelve mucho el agua, pero que me trae sin cuidado dado que me veo avanzar mucho y eso me anima. Cambio mi forma de respirar a solo por el lado izquierdo para intentar divisar a Zuri que dijo que estaría por ese lado del canal, pero nada, hubo cambios de planes y decidieron inmortalizar la zona de boxes. Salgo en 1:11h bastante contento a pesar del patadón en todo el ojo de uno a falta de 200m. Bueno la más temida había pasado y además mucho mejor de lo esperado.
Los engañosos 180Km
Transición más o menos y al tomar la bici ya escucho a Zuri y Jake gritar al otro lado de la verja. Recordaba el circuito del 2000 y 2001, y no podía ser muy diferente. Leches, o las rampas de este no eran las mismas o estas las habían empinado mucho más.
Primeros veintitantos kms. para comer, rodar y rodar mientras que el calor comenzaba a calentar motores. Poco antes de una de las primeras rampas llego a la altura de Josu que me comenta un poco su odisea en el agua. Subimos la rampa juntos y de ahí nos perdimos de vista hasta nuestro nuevo encuentro que no sería otro que en medio del purgatorio. Al poco me pasa como un obús Ignacio de Baracaldo a quien le pega al pelo eso de “después de viejo mandil blanco”, que fiera está hecho. Finalizando la primera vuelta me llega uno a mi altura y me pregunta si soy Talín,... preciosa forma de conocer a Ibón Madariaga un fiel lector del Blog con un montón de cosas en común y tremendo rodador con quien volví a topar en la maratona.
Ahí estaba de nuevo nuestro Team incansable animando y sufriendo las penurias del calor. En la segunda vuelta el rodar ya no era fluido sino más bien a trompicones y con el coco que me echaba fuego. Tiraba agua, pero por el cascarón de huevo que llevaba encima no entraba nada, solo podía refrescar la nuca. Tras coronar la inacabable última rampa decido parar quitarme el casco y vaciarme un bidón de agua en la cabeza (ante la amenazante mirada de los jueces, supongo por si seguía sin casco) porque veía que me daba un yuyo de esos. Mucho mejor afronto el tramo final, pero cansado y raro con bastante dolor de piernas y ya los últimos kms. pienso que no podré correr bien (y aquí fue el comienzo del final,... con este puto pensamiento ya bajé derrotado de la bici). Dejo con muchas ganas la bici tras 5:35h pero con muchas más el casco de calimero y me calzo las zapatas.
La Maratona “La dos veces fémina”
Ni “El Maratón” ni “La Maratón” es LA MARATONA, algo tan difícil de conquistar y cortejar solo puede ser dos veces fémina.
Según el reloj me quedaban unas 4:05h para poder alcanzar el plan A. Comienzo a correr y no puedo ir mejor que a 5:30 - 6:00 el km lo que hacía presagiar una difícil jornada. Hasta el calor, casi siempre un fiel aliado, me daba de lado y me apretaba el grillete cada vez más. Agua por arriba, agua por todos los lados y líquido para el cuerpo, pero nada no había reacción,... positiva porque negativas si que aparecieron. Paso la media en 2:20h y el coco pasa automáticamente página y decide ir a por el plan B. En esto identifico a Pepo que comienza su carrera a pie,... nos saludamos y me invita a seguirle, ... menuda broma Pepo. Antes había divisado muy bien a Zubi volviéndonos a topar con el en la segunda mitad. En la carrera es donde veo por primera y única vez a Peludo, y no era de extrañar porque, otro fiera de esos (ya verás cuando te den la chiquitina como vuelas).
El cielo se nubla y comienza a tronar, yo con todo el tritraje empapado a temblar de frío, de nuevo sale el sol, de nuevo se nubla,... Comienzo a darle a la Coca Cola a sabiendas que para mi es la llave para las vomitonas, pero necesitaba gas, al mismo tiempo comienzan los paseos, voy dejando un árbol tras de otro buscando uno que necesitara minerales y cuando encuentro el dichoso y agraciado, le acaricio su áspera y ruda corteza y pienso, te ha tocado majo,... En plena erupción siento una mano en la espalda y una voz jadeante que me dice, venga vamos que yo también estoy roto,... era Josu que traía también su propia agonía encima. Paseando, vagando, errando, medio corriendo, trotando y volviendo a pasear nos arrastramos hombro con hombro durante los últimos 15Km. para finalizar disfrutando e embriagándonos durante ese último km. de ese néctar que te baña al cruzar una vez más la meta.
Nos cuelgan la medalla, nos envuelven como dos fiambres en papel de plata y para la carpa de la comida y a por la camiseta. Josu, que no sabía qué hacer para entrar donde las enfermeras, consigue ponerse un poco pálido y entra por la puerta grande (bueno en camilla) a que le pongan un suerito de esos,... de lo que son capaces algunos.
Recogiendo las bicis con la noche bien entrada nos hizo especial ilusión ver finalizar los últimos Kms. a Stefan, un austriaco armario con quien compartimos días y Kms. de bici en el campo de entrenamiento de Tossa.
Al día siguiente, tras recoger fotos y demás, le dimos un poco a eso del turismo y un mucho al gran placer de la gastronomía austriaca.
De no haberlo contado así, no sería sincero...
Un IronAbrazo
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¡Algo más que Finishers!
ETORAZNAL 7002 (suena a un medicamento pero no lo es). Al revés te lo digo para que lo entiendas, porque así fue como esta nueva edición nos acogió. Primero los días previos a la prueba fueron de escaso viento y luego comenzó hacerlo pero de forma contraria a lo habitual, lo cual me causaba una inseguridad sobre lo que podía acontecer el sábado.Los días anteriores al evento fueron los clásicos; montar las bicis, chequear el material, recoger dorsales, reunión técnica e ir conociendo a gente forera y blogera así como el reencuentro con gente ya conocida. El miércoles con el viaje y el montar las bicis descansamos, el jueves por la mañana Zuri dio una vuelta al circuito de natación (mientras yo me tomaba un café) y luego salimos a dar una vuelta en bici, objetivo eran 2 horitas, pero lo dejamos en una (anécdota, estacazo de Zuri y encima parada) y por ultimo el viernes 25’ de carrera. Viernes después de dormir la siesta vamos a llevar las bicis a boxes cuando de repente al cogerla veo que mi rueda de adelante esta totalmente reventada, siendo el colofón a la semana de pinchazos. Intentando camuflar los nervios ante Zuri (objetivo no alcanzado), comienzo a cambiar el reventón y de nuevo caminito de boxes, pero con la mosca tras la oreja por si la rueda no está al 100%. Prontito para casa a cenar y a la cama. Zuri con los nervios pre-carrera por los suelos, mientras hacia unos sándwiches de jamón y yo por otro lado preparaba los botes.
Bajamos temprano hacia la playa pero no nos metimos al agua para no quedarnos fríos (yo 10’ antes tuve que probarla). Poco a poco nos vamos colocando en el arco de salida de los rezagados (más de 1:05h) donde al poco aparecen Esteban y Eusebio, mas tarde Amedeo, y así hasta completar los 1024 participantes (930 hombres y 94 mujeres) que saltamos al agua.
"Un beso y un te quiero" separo nuestros caminos (el de Zuri y mío, por si acaso alguno...) tras el pistoletazo de salida. La primera boya, a pesar de estar más lejos que de costumbre, creo que no cumplió con su función de aliviar la entrada y se produjeron bastantes guantazos a diestro y siniestro. Para mi mas que los golpes lo que me hizo sufrir de lo lindo fue el frío que pasé en el agua desde el primer momento. Ya desde la primera vuelta llevaba los pies congelados, y tanto es así que tenía previsto pedir que me dejaran pasar por la bolsa de ropa de calentamiento para recoger una camiseta de manga larga. Salgo del agua y veo el reloj que marca 1:14 y me doy por más que satisfecho. Comienzo a correr hacia boxes y en esto parte de los pies comienzan a entrar en calor y noto que el sol si que calienta y la temperatura ya es medio agradable, por lo que me olvido de la camiseta de manga larga. Para no variar meto una primera transición de lujo, unos 9’, debido como siempre que el traje de gala no salía ni pa tras. Tomo mi bici y al paso por la zona de boxes de las mujeres no veo la bici de Zuri, como era de esperar, dado que es más anfibia que un servidor.
Sobre ruedas...
Comienzo a pedalear al mismo tiempo que a mover las mandíbulas con el fin de terminar de entrar en calor. Plasmando ahora estos pensamiento recuerdo que no me acordé para nada de la rueda que el día anterior había reventado (buena señal). A penas habían pasado 10’ cuando el amigo Bulderban me pasa como una exhalación y se permite el lujo de acusarme de buen nadador,... a mi que soy un pato mareado en el agua. Joder con el ex-escalador como se nota que aun tiene los pulmones bien llenitos de aire fresco de las alturas, Dios que manera de pedalear viendo como su silueta se perdía en el horizonte.
Sigo a lo mío que a esas alturas aun era comer y pedalear, eso si con poco aire (HASTA ESOS MOMENTOS), cuando entrando ya en el parque de Timafaya en las montañas de fuego en el km 50 (esta vez fueron 100 antes) llego a la altura de Zuri, la acaricio y me contesta que va super floja, no llegando a preocuparme demasiado el comentario ya que todo ello me lo dijo con una sonrisa de oreja a oreja (y cuando Zuri verdaderamente va mal, la cara que lleva es de pocos amigos). Sigo mi ritmo, que en años anteriores por esos mismos parajes había sido siempre de purgatorio dado el asfalto, y en un cerrar de ojos llego arriba,... ¡que diferencia de asfalto! Creo que otros años este terreno a mi ya me dejaba tocado de cabeza.
Por parte del circuito nuevo llego a la altura de Serfinisher del Aguaverde (que se marcó un super IM yendo de menos a más), y le comento que nos han engañado que hemos pagado por venir a Lanzarote y que queremos que nos devuelvan el dinero que esto no es lo mismo (hay pardillo la que aun nos esperaba,... parece mentira que a estas alturas no sepa ya que de aquí no se marcha nadie sin el sello de Lanzarote). Paso la primera vez por el Monumento al Campesino y veo a los aitas de Zuri tragándose su propio IM y animando como locos.
Corono el Mirador del Río, después de haberme comido los sándwiches de jamón en el Mirador de Haría, y veo que llevo una media de 30km/h, ni en mis mejores y más dulces sueños habría anhelado alguna vez esta posibilidad, lo que me lleva a pensar pues que el día de hoy se podría bajar en bici de las 6 horitas. Termino de bajar las últimas curvas, encaro la primera recta y de repente se me cambia la cara de color. Ole Talito, te esperan los últimos 60Km con viento en contra y todo ello cuando las fuerzas ya aflojan. Que dolor, que sufrimiento en esas rectas interminables. Agonía que se alivió un poco al paso por el Km 150 y recordar cosas de un año atrás (si llego a tener un bote espray de esos, hago unas pintadas que ni en el Tour). En el km 157 se pasa de nuevo por el Monumento al Campesino y ahí seguían incansables los aitas de Zuri, me paro y me comentan que al paso la primera vez Zuri venía a 10’ por lo que supongo que ahora vendría pegadita ya que en las subidas seguro que me habrá recortado bastante. Poco mas adelante adelanto y de nuevo me pasa él, al danés Martin Nº 191, un armario de 2m “manco”. Cuando un servidor no arriesgaba a soltar una mano para beber, él iba acoplado y tomaba las curvas de una forma increíble, como increíble tiene que ser la fuerza de voluntad de este hombre al igual que la del ciego que también concluyó la prueba. Llego a boxes, tras 6:16h, contento de ellas ya que gran parte de estas las había disfrutado en la bici como nunca lo había podido hacer antes, en esta ocasión por el viento benévolo en la primera parte del recorrido, hecho que comenté con el paisano Sun13 cuando disfrutábamos del paisaje de la Graciosa. Sin lugar a dudas este recorrido ciclista es lo mejor para respirar la esencia del IM y la isla todo en uno. Meto otra transición de órdago a la grande, unos 6’, ya que me cambié los calcetines y no se cuantas mas cosas más hice,... bueno si, pis.
Maratona o Maratón...
En Lanzarote nunca he clavado una buena maratona, y por ello esta vez no podía esperar otra cosa, dado que ha estas alturas del año llevo desgastada muy poca zapatilla,... pero por qué no podía ser este año, una mediana a mala maratona me valía para atravesar el arco en media jornada, pero...
Comienzo a zapatear a buen ritmo, cruzándome con muchos conocidos en carrera (Toño, Dani, Esteban, Eusebio, Pablo, Carmelo, Ame, Jaume, Igor, así como al resto de aguaverdianos, los paisanos cazurros, y un montón más que espero sepan perdonarme si no los menciono) así como al borde del circuito (el amigo Yaco y compañía, el team finisher Dani, Darío y Jesús Flores, el amigo Juan Carlos de Basauri, el hermano de Ame,... ). Hasta la media maratona puedo decir que la cosa iba por donde tenía que ir. Los dos primeros cruces con Zuri también reflejaban un buen ritmo en ella. La tercera vuelta, a la altura de nuestro hotel donde de nuevo estaban los aitas de Zuri, marcaba mi punto donde comenzaban los habituales paseos, donde era consciente que no había más gasolina, es decir el principio del fin (pero con un fin). Me proponía correr con el viento a favor y andar con él en contra,... nada, andando para arriba y para abajo. Pero por suerte esta vez, yo tenía mis avituallamientos especiales y muy personales, que en las condiciones en que iba, superaban con creces a los de la organización. Estos no podían ser otros que los restantes cruces con Zuri,... los abrazos y caricias que a ambos nos aliviaban, hicieron que este año el paso por el infierno fuese algo más celestial. Como azul celestial era el color de la última pulsera que una vez más servía de inyección contra el dolor. Los últimos pasos de la carrera tras 4:52h de maratona tiñeron de múltiples tonalidades doradas mis reflexiones reflejando lo que para mi ha sido todo este último año. De nuevo una vez más franqueo el arco tras 12:39,01h de cultivo para finalmente vendimiar y cosechar la denominación de origen Finisher.
La dulce espera...
Un caldo caliente y una manta me hicieron compañía mientras la esperaba, ella sería mi suero este año, y encima sin tirita que al día siguiente me dejase el brazo sin pelillos. Al poco rato, allá aparecía su silueta que al tiempo que se acercaba reflejaba las secuelas de los 42.2Km. Me despojo de la manta, y salto a meta,... el resto, fue un momento nuestro, difícil de plasmar sobre papel. ¿Por qué soñarlo, cuando puedes vivirlo?
Cena de clausura...
En ella compartimos mesa con Eusebio, Esteban, (que aun seguían hasta con las migas del pan haciendo alarde de su pique SANO, SANO) un amigo de ambos, Oscar del EUSKOMAN que se marcó un pedazo de IM de ole, otro par de amigos de el, Valle, que despistado como soy no lo supe que era ella la amiga blogera hasta ese momento, así como su compañero Xabi, un currante que se acomodó por delante de muchos Pros finalizando el 9. Al final de la velada el mantel de la mesa había ido cambiando ese color blanco por uno verde,... verde Heiniken.
A mi amigo Josef Ajram Tares
Tipo que personalmente no conocía, solo de foros y blogs. Magnética sencillez, son las palabras, tras estos días, que se me ocurren para describirlo. Después de ver que mi maleta de bici no aparecía al llegar a Lanzarote, me dirijo a la cinta de equipaje especial, y allí estaba ese tiarrón tal y como me lo imaginaba. El no me reconoció, quizás debido a que en fotos, foros y blogs uno esté algo más camuflado y de el camelo de ser más grandote. Me presenté,... y lo intuido, un tío cojonudo. Lo volví a encontrar recogiendo el coche de alquiler, por la tarde corriendo, al día siguiente en Puerto del Carmen con la bici, el viernes paseando, en boxes facturando la bici y el sábado antes de la salida.
De ganas habría cambiado todos y cada uno de estos encuentros por uno solo,... tras cruzar meta. Al leer tu post del día 19, no daba crédito a la lectura porque el motivo que mencionabas no iba contigo, pero como te dije en tu post sobre “Reflexiones del IM Lanzarote en frío” me alegro volverte a reconocer.
Una conocida marca de relojes (CyS) tiene un lema de marketing muy emblemático “El vicio del tiempo”. Josef, esto no es para nosotros y menos en esa isla. Lanzarote, bien vale un esfuerzo extra.
PD: A las malas lenguas,... que conste que yo ya tengo garantizado mi minuto de gloria en el DVD.
Fin...
Agradecer especialmente a los aitas de Zuri todo el apoyo que durante la prueba nos ofrecieron, brindándonos todo su caluroso aliento sobre todo en los momentos más ásperos.
La última noche en el hotel presenciamos un espectáculo, el cual constaba de 3 cantantes que hacían un tributo / homenaje a Diana Ross. En su cartelera de anuncio, había un pie el cual decía: “All you have to do is to dream”.
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...de sol a sol...
El IM Bodensee-Tri-Challange era el último y tercer objetivo de esta temporada, muy diferente al segundo y algo similar al primero, y sabía desde un principio que no sería fácil, no ya porque pocas semanas antes había cumplido los 40 añitos, sino más bien porque la fecha del evento era justo después de las vacaciones y estas iban a ser muy especiales.... osea poco entreno y mucha vacación.
Rorschach, lugar del evento, se encuentra a aprox. 160 Km de casa por lo que salí el sábado hacia allí después de desayunar. Nada más llegar y ubicarme en la habitación de hotel y antes de ir a la Expo a recoger el dorsal, me fui primero a comer una pizza ya que hasta las 7 que sería la pasta party no aguantaría sin probar bocado.
Por los alrededores de la Expo me encontré con el amigo Amedeo quien también acababa de llegar. Al poco rato vimos a Olaf Sabatschus, que para mi era el favorito indiscutible. Respecto al resto de PROS del cartel, este como que jugaba en otra liga. Ni cortos ni perezosos nos sacamos una foto con el fiera este quien muy amablemente accedió a ella.
Al poco rato camino de Boxees para inspeccionar un poco el lugar, nos encontramos con el gallego Tante, quien nos contó alguna de sus aventuras pasadas por el Camino de Santiago.
A las 6 la reunión técnica y acto seguido la pasta party. Tras comerme mi plato de espaguetis decidí de retirarme al hotel, ya que al meterse el sol hacía demasiado fresco.
A las 4:30 de la mañana diana y a las 5 y poco ya dando vueltas por boxes con un frío y un rocío de la leche. Me pasé todo el rato intentando decidir con la ayuda de Amedeo que ropa poner en la bici ya que durante las primeras horas haría bastante fresco. Como la cosa no estaba clara, decidí dejar todo lo que tenía al lado de la bici. A las 6:14 entra la jueza principal en boxes con silbato en boca y pitando a más pitar diciendo a grito pelado que dentro de 1min. se cerrarían boxes y todo el mundo tenía que estar fuera (45 min. antes de la salida) tal y como se informó en la reunión. Yo sorprendido y como yo otros 100 y pico de atletas. Todos lo habíamos oído, pero creíamos que era para que no entrara en boxes nadie más. A todo trote me despojo de mis ropas y con neopreno al hombro salgo pitando de boxes con bañador solo puesto, por un césped que su temperatura no pasaría los 10ºC. Como puedo me pongo el traje y voy camino de la salida a unos 300 m de boxes.
Una vuelta en el agua:
El agua la anunciaron con 19ºC... bien sin comentarios. Salida desde las rocas, y me dije bueno como no somos tantos (195 inscritos) probemos eso de salir en primera línea (bueno era la segunda). Ni 10 m habían pasado y ya recibí el primer centrifugado gratis. Creo que yo ya me tiré al agua totalmente destemplado y eso hizo que pasará tanto frío durante toda la natación. Eso y 4 semanas sin tocar el agua (como dicen que; de los 40 para arriba no te mojes la barriga), así que todo influiría un poco. Muy mal, muy mal iba hasta el punto que estaba decidido a retirarme al salir del agua. El último tramo de natación empiezan a pasarme los que vienen nadando a braza y esto ya fue la estocada final para la moral. Pongo pies a tierra y miro el reloj; 1:22h y me sorprendo positivamente ya que esperaba muchísimo más. Pero la alegría no hace que entre en calor pero si el olvidarme la calentura de retirarme. Positivo de la natación, es que me ayudó a decidir que ropa poner y no había dudas, encima del tritraje el maillot de manga larga. Como puedo me abrocho la cremallera ya que los dedos aun estaban un poco morados.
Pedaleando por 3 países:
Como la bolsa de golosinas de las tardes de domingo de mi infancia que tenía que custodiar y graduar para que me duraran toda la tarde, así me tocaría de dosificar las fuerzas desde el primer Km de bici con el fin de que hubiese golosinas hasta el final de la jornada.
Poco a poco comencé a entrar en calor, ya que al principio comía más que pedaleaba... y dio resultado. Después de subir el primer puertecito y a más tardar en el descenso me doy cuenta del acierto con la ropa para la bici, y me digo cuando apriete el calor cremallera hasta abajo y ya está, y así fue... Por el km 55 me adelanta Amedeo (otro que también es socio de Frigo) y venía dando gracias a su gorro de neopreno que se puso en la natación. En el Km 73, y ya dentro del parque natural en Alemania al que hay que dar 3 vueltas de 20 km cada una, llegan a mi altura muchas motos con banderitas y luces por todos los lados, y según giro la cabeza así me pasa Olaf Sabatschus moviendo un desarrollo que solo de mirarle me dolían las muelas. En esta zona es donde se ubicaban las rampas más tremendas por las que tenías el placer de pasar 3 veces. Personalmente creo que el circuito de este año, que tuvo que ser cambiado algo por obras, era algo mucho más duro del pasado, eso... o mi excelente estado de forma. Los últimos Km se hacían interminables, y encima para colmo en el Km 165 me pica una avispa en el brazo a la altura de la muñeca. Todos los médicos en motos que al principio vi pasar una y otra vez, ni rastro de ellos ahora. Bajo de la bici invirtiendo 6:44h marcándome el cuenta 186.5 Km y el polar 187Km, jo... con que solo iban a ser 3 Km más (como informaron en la reunión).
Un rato a pie y otro andando:
No fue del todo así pero casi. Tras una transición rápida para quitarme el malliot y ponerme las zapatillas, al menos bastante más que la primera, salgo a intentar seguir saboreando de mi bolsa de golosinas. Media maratona casi al estilo de Roth pasándola aprox. en 1:50h, durante la cual es la primera vez que me encuentro con Tante que iba como si en vez de haberse hecho el Camino de Santiago en bici lo hubiese hecho corriendo, madre que ritmo llevaba (acabaría segundo de su categoría). En el Km 26 vi que me había comido ya todas las golosinas y por primera vez tuve que comenzar a caminar unos metros. Como todas las veces ese momento en el que te colocan la última pulsera, esta como si te transmitiera un algo más te invita a comenzar de nuevo a trotar esos últimos Kms. Por el km 40 veo que el sol está desapareciendo poco a poco después de habernos regalado un bonito y fresco, al comienzo, día de otoño, no pudiendo ser de otro modo el absolver este IM “...de sol a sol...” en 12:52.34 después de echar en la maratona 4:39h.
Tras cruzar meta derechito al médico a que me diera algo para la picadura... que ya tenía el brazo como los de Popeye. Como algo, recojo la bici y para el hotel. Después de hacer las correspondientes llamadas telefónicas y ducharme, me entra de nuevo un ataque de hambre obligándome a salir como loco en busca de una pizzería. Duermo como un niño, un buen desayuno y a las 7 de nuevo en el coche camino de la ofician donde llegué sobre las nueve.
Fin y cierre de la temporada...
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ROTH la Meca...
He de confesar que durante muchos años he estado esquivando y evadiendo este mega evento de Roth, quizás simplemente por ignorancia y creer que un IM de semejante envergadura con tantos participantes, no podía ser un buen triatlón, y que cada participante simplemente sería un número más...
Error error Talín, te has perdido todos estos años una gran fiesta...
Llegamos a Roth el viernes por la mañana después de casi 5 horitas de coche, y tras localizar el hotel decidimos de ir a recoger los dorsales, para lo cual nos tocó esperar un buen rato. Al poquito empezaron a llegar caras conocidas Antonio, más tarde Esteban y Ana con la peque Alba, indiscutiblemente la princesa de Roth, Eusebio y esposa.
Por la tarde conocí a gran parte de la delegación Aguaverde capitaneados por Carmencita & Co., TriZal (que el día de la carrera se saldría y de que manera. Estos jóvenes de hoy en día ya no tienen respecto por los mayores. Que grande eres Iñaki!), también mi hermano de Blog Dani (ANIMO, y desde ya a preparar el próximo), durante la pasta Party coincidí con los amigos Guada y Gaizka. También pude poner cara a Cavallé otro hermano de Blog.
1º Acto – Nadando en canales canalito
A las 5 de la mañana y a 12ºC (que frío ...) ya andaba por los boxes de arriba para abajo y con los pies empapados del rocío que había. Después del correspondiente marcaje de piernas y brazos, de nuevo correteando entre sacos amarillos, buscando caras conocidas y de vez en cuando visitando esas cabinitas con tan poco olor a jazmín. Jon, al ladito mío, peleándose con la rueda y la bomba de hinchar, Cavallé pidiéndome consejos (a mi, yo que no se cuidar de mi mismo) y yo intentando esconder mi propio nerviosismo, bajo una calma camuflada, procuraba terminar de convencerle de que disfrutase del 1º y nada más, y coño que si lo hizo...
Mi grupo (los del gorrito verde) nos tocaba salir a las 07:05 por lo que habían salido ya unos cuantos, de los que no fui a ver ninguno. Estaba yo como un flan, como para ir a ver salir a otros. En cuanto nos dejaron entrar hacia el agua, salí escopetado, para llegar a una de las barcas que sujetaba la corchera y esperar hasta que dieran la salida, sin tener que estar dándole con los pies y manos el rato de espera. Pistoletazo y manos a la obra me dije, boya tras boya iban cayendo los metros y al mismo tiempo venían pasándome los verdaderos nadadores de mi grupo que salieron desde atrás. De vez en cuando un sorbito de motivación cada vez que cogía yo a uno de los del gorro azul (que habían salido antes), que me duraba hasta que uno de los del gorro blanco (que salieron detrás nuestra) me amarraba a mi. Lo más largo se me hizo, al llegar de nuevo ya a la altura de donde habíamos salido, pasar el puente (donde se amotinaban infinidad de espectadores) dar la vuelta y salir del agua, aquello no quería acabar. Piso tierra, paso por la alfombra y miro el reloj; 01:11, leches es su exacto tiempo de Lanzarote, está claro, no podía ser de otra forma, iba dando brazadas conmigo...
2º Acto – Kms. y Kms. de lujuria y pasión
Kms. de lujuria y pasión es como me imaginaba que serían esos 180, ya que estaba harto de escuchar del famoso circuito de ciclismo de Roth y sus tremendos parciales, y si además todos estos sobre la máquina perfecta para este recorrido, no podían ser de otra forma.
Y una mier.. pinchada en un palo, pásate en Roth en el parcial de ciclismo con el plato y lo pagarás muy caro y con creces (gracias a Dios no fue el caso mío), y si encima Roth ese día es envidioso y celoso de Lanzarote, y pide a los Dioses del viento, que esa jornada pasen la mano por esa zona, pues de circuito rápido nada de nada... pero que es un IM sin sorpresas...lo positivo de esto es que no pasamos el tremendo calor que nos habían anunciado.
Primera vuelta bastante bien, donde al comienzo de ella me reconoció Fermín amigo de DaniH2O, yo tarde pero luego ya me di cuenta. Poco antes de comenzar la montaña del calvario diviso un dorsal que pone Álvaro, y me digo será el? y efectivamente era Babo, que solo quería gozarla y disfrutarla en la bici. Tras unos breves minutos de charla seguí para adelante, hasta llegar a esa cosa indescriptible que era la Solar Berg; sin palabras o como bien dijo Gorka, otro amigo de Lanzarote 2005, solo por esto ya mereció la pena Roth. Por mucho que me esfuerce no hay adjetivos para ello...
Al terminar la primera vuelta veo a Ana, Alba y la esposa de Eusebio animando sin parar, también me confirma Gorka que el de la cámara al cuello era Aitor, que solo conocía del Blog y que al final de la dura jornada ya sería también personalmente.
Encaminamos la segunda vuelta, durante la cual los jueces habían bajado algo la mano, permitiendo con ello..., pues ya sabéis, eso que tanto odiamos los de la vieja guardia y espero que muchos de los nuevos en esto.
Esta se hizo bastante durilla ya que soplaba cada vez algo más y ya las fuerzas estaban bastante mermadas. Finalizando la segunda vuelta veo a Carmencita que va bastante bien me dice. Bajé de la bici sin saber exactamente el tiempo de esta, sabía el estar por debajo de 6h, pero no de cuanto.
3º Acto – Volviendo a los orígenes
Decido no cambiarme a pantalón corto y top, y seguir la maratona con el tritraje. Comienzo a correr y a los aprox. 500m, la madre naturaleza, pidiendo de las suyas, así que paradita y al bosque (en la bici si pero corriendo no, por si alguno dice... eso se hace en marcha). A partir de ahí no me reconocía ni yo mismo, un ritmo de 5min./km, sin dolor, corriendo bonito (que seguro ese estilo quemaba más energía, pero es que iba tan bien), sin parar en los avituallamientos a coger las cosas con calma, según pasaba todo al vuelo, no se caía nada, en fin de película. Veo venir de frente a Ima que va como una moto, también de frente a Antonio en un avituallamiento cogiendo todo lo que le cabía en las manos. Al volver me cruzo con Cavallé, con una sonrisa de oreja a oreja a sabiendas de lo que ya estaba a punto de caer. Paso la media maratona en 1:45h (creo que esto no soy capaz de correrlo ni en seco) y comienzo medio a narrar en la cabeza ya la crónica de Roth, cuando en esto por el km 22 me entra un yuyo, bajón mazazo, ... de la ley y me digo dejate de leches y estate a lo que estás que esto aun no ha acabado. Dios lo que sufrí hasta pasado el Km 30, el correr bonito se iba convirtiendo en el ya conocido paso borriquero, pero aun sin obligarme a parar y andar. Me adelanta Esteban y me termina de sacar de mis cabales viéndole venir por detrás. Me dice que le siga y comienzo a aumentar el ritmo detrás de el pero le digo vete, vete que si no entro en camilla.
Al llegar arriba del todo a falta de unos 8 Kms. me encuentro con el amigo Ignacio y me dice que apriete que puedo conseguirlo el bajar. Últimos Kms. de dolor, dolor y nada más que dolor, mientras que estos fueran rectos la cosa iba, pero contra más te acercabas a Roth más zig, zags había que hacer y eso de acelerar de nuevo era una agria tortura. Entro en el estadio, piso la alfombra azul (y todo esto sin saber por dónde iba el tiempo, solo una mera intuición que si era, iba a ser por poco) zombi total, hasta el punto que creo que el fotógrafo no se si me habrá encuadrado en la foto. Cruzo y tras mirar el reloj soy consiente que tras tantos años soy SUB-11, y lo más bonito que lo conseguí con los orígenes de corredor, con esa maratona que los últimos años no quería y se me resistía.
Tras unos instantes tirado en la hierba decido pasar a la carpa donde me encuentro al resto del personal. Al rato veo a Cavallé con la camiseta de Finisher y cuya sonrisa seguía de oreja a oreja, pero esta vez le había ya dado un par de vueltas alrededor de toda la cabeza. Un abrazo hizo el resto. También tropiezo más tarde con Babo buscando como loco las duchas, que le habían dicho que eran mixtas... igualmente a Guada supercontenta con su tremendo carrerón, más tarde entre Gaizca ya menos pálido que cuando le vi en carrera.
A veces te preguntas, cómo unos tan breves instantes, si queréis a lo máximo un par de días, de convivencia con unas personas que acabas de conocer, puedan crear semejantes lazos de amistad, que no les tienes con mucha gente con la que tratas a diario. La respuesta no hay que ir a buscarla muy lejos; son esos breves, pero intensísimos, momentos buenos y quizás menos buenos que vives y compartes, que hacen que sea así.
Una cosa es cierta; IM en el que participo, día que con certeza aumenta mi círculo de amig@s.
Hasta muy pronto...
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¿Vicio, Pasión o Adicción?
Este año se presagiaba para mi ya desde el principio como una edición especial, por varios motivos, .... pero por si eran pocos, la madre naturaleza hizo de las suyas.
Llego el miércoles a la isla y entrando en el hotel me encuentro al paisano Tante que había llegado el día anterior y que venía de dar una vuelta en bici. "Hace un calor de la leche, el viento no se mueve" esas fueron sus palabras, y la verdad es que si que hacía calor de narices y nada de viento.
En fin, subo a la habitación y lo primero es lo primero; montar la bici y controlar que esta sobrevivió al viaje. Y así fue todo estaba en orden. Montándola hago fama de mi patosidad y me cargo un tornillo de la potencia (ni que decir tengo que no debió de quedar ni un santo del calendario sin mencionar, madre que nerviossssss). Y ahora qué, así no puedes salir el sábado, así que termino de montarla y con mucho cuidadín echando leches a Arrecife a la tienda de bicis. En un pisplás sacan el tornillo (sin cabeza) y colocan otro, y ala arreando que hay gerundio para el hotel (salvado).
En el camino de vuelta noto que ya se había levantado un aire más que digno de mención y la cosa tenía mala pinta. Al día siguiente había que salir con la bici a probar si todo estaba bien. Era nuestra intención (Tante también se vino) llegar hasta el Golfo y volver. Tremendo, lo nunca visto, el viento te sacaba de la carretera, paramos para sacar unas fotos para tener pruebas fotográficas ya que nadie nos creería. Dimos la vuelta a los 13Km y para 26Km echamos 1:15h.
Para mi este año el IM de Lanzarote comenzó el jueves, acabando con los nervios de uno ya que anunciaban que cada vez iba a más, y yo me veía muerto con las ruedas de perfil alto. Intenté cambiar al menos la de alante pero no me fue posible. Ya en la reunión técnica anunciaron que se daría media hora más de tiempo para la bici, lo cual lo decía todo. La pasta party la pasamos con Fer & Ima, Eusebio, Juan Carlos e Ignacio (a ver si se nos pegaba algo de esas fieras), y contando anécdotas por allí y por aquí se pasó el tiempo.
El viernes en la entrega de las bicis en boxes, se ve de todo tipo de ruedas hasta incluso lenticulares, y parece que este hecho me tranquiliza un poco, ya sabéis "consuelo de ......". Deshincho las ruedas (al día siguiente comprobaría que la trasera la deshinché demasiado y quedo pellizcada), paseos para arriba y para abajo y ya decidimos de volver al hotel. Preparando los bidones y el menú del día siguiente se oía al viento zumbar con todas las ganas.
Brazada a brazada:
Llegando a boxes por la parte de meta nos dice un policía "controlar bien las bicis que esta noche un borracho entró con el coche hasta dentro y se cargó de las primeras" otro decía, "no se cargó bastantes de las que estaban dando al pasillo central". Madre, más nervios todavía. Vamos y no vemos mucho, solo las vallas que se había cargado. Mi niña estaba entera, y no se veía mucho jaleo por lo que no debió de ser mucho.
La salida este año en 2 grupos fue para mi mejor o al menos yo recibí menos palos. Tomo rápido la primera bolla y ala pegadito a la corchera. Primer chute de adrenalina cuando empiezo a coger a alguno del gorro naranja que habían salido antes. Salgo la primera vuelta en 34min. y me digo bueno igualito que el pasado año, ahora pierdo un poquito y salgo de nuevo en 1:10h (teoría, teoría, ...).
Empezaron a dolerme los hombros, a titiritar (venía desde la primera vuelta pasando frío), y debí de dar con el reloj en alguna corchera porque no supe en cuanto había salido hasta por la noche (en 1:14h). Me tiro un rato buscando la carpa para cambiarse, pero nada, así que cambio de vestimenta en una esquina, después de pegarme un rato con el Neo (no vuelvo a echarme de esa crema, no salía mi pa leches).
Sobre ruedas:
Como era de esperar los primeros Kms. terribles con el viento, pero no me dio mucho tiempo a sufrir de el. En el km. 7 reventón de la rueda trasera. Cual sería el pepinazo que me saco toda la cubierta de la rueda y un par de metros fui sobre la llanta (ni pensar quiero ni debo que hubiera pasado si esto ocurre en una bajada). Sorprendentemente no me puse ni una pizca nervioso, al menos los primeros 10 min., después de estos y viendo que el cambio no estaba saliendo a lo F1, sino más bien a lo romería y verbena de mi pueblo, la cosa cambió y ya no daba pico en bola. La cubierta se había convertido de una de 650C en una de 700C, sobraba por todos los lados. Esto no puede ser pensé, no puede acabar así, una historia de amor de tantos años no puede finalizar de tal manera tan triste y tonta, y entre medias de todo esto obviamente muchas pestes), ... Cuando de repente diviso a lo lejos la silueta del furgón oficial de asistencia mecánica, salvado). "Dejanos muchacho nosotros lo hacemos..." dijeron. Se ponen manos a la obra e inflándola les digo ojo que se ha hecho grande y se sale, y diciendo esto BANG de nuevo. Nervios, nervios y más nervios. Se dan cuenta y 3 pares de manos (sin contar las mías) sujetan bien la cubierta hasta que agarra un poquito y hecho, esta vez enganchó bien. Monto, un empujoncito y a dar pedales aunque reconozco que iba un poco mosca por si acaso. A partir de ahí la cabeza ya se fue por otros varaderos.
Por el Km. 20 aprox. oigo que alguien vocea mi nombre varias veces, e intuyo, no se porque, que era Babo (lo cual más tarde se confirmó). Bajando hacia el golfo veo que el viento está como todos los años, es decir domable es decir sin esas ráfagas de hasta + de 70km (24h antes jamás lo habría pensado). En medio del Golfo sobre el Km. 37, pasando a alguien me dice este, hey Talín soy Fran del foro (un amigo canario que me había traído hasta una papas arrugadas de su cosecha), y ahí nos pegamos unas cortas charlas. Pasando la Santa alcanzo al paisano Tante que había salido del agua en 1:07h y me doy cuenta que tan mal no iba en bici a pesar de todo lo ocurrido (pero eso nunca se sabe, que hubiera pasado si...), por lo que decido seguir como iba "tranquilo pero sin pausa". Alcanzo también a Jorge, un asturiano afincado en Fuerteventura, que siempre es el quien me reconoce (una vez más lo siento). Tras coronar Mirador del Río, doy prioridades pasando a cumplir con las necesidades naturales, y en eso que veo pasar de nuevo a Tante. Bueno y ahora a disfrutar de la bajada y de ese nuevo asfalto del cual todo el mundo hablaba. Eso si no hubiera llevado los pies cocidos y recalentados, que dolor, imposible de apretar, y luego el tanque que ya estaba casi en reserva. Intercambio un par de palabras con Zuriñe quien a pesar de ir ya por el Km. 150, aun mantenía una elegancia impecable sobre la bici, cuando a un servidor ya ninguna postura le venía bien. Bajo de la bici en 7:04h, y pienso, bueno días peores y también mejores has tenido en esta isla.
Pasito a pasito:
Comienzo a correr a buen pulso, más bien lento, pero lo prefería así, que sino luego... Lo malo es que solo me dio para hasta el Km 16 (es decir vuelta y media) muy pero que muy poco, donde ya tuve que coger un vaso de Coca-Cola y para mi eso ya es señal de a partir de ahí sobrevivir de avituallamiento en avituallamiento. Nada, tocará esperar de nuevo a ese día en el que pueda echarle un piropo a la maratona y ella me responda con un guiño.Veo varias veces a Pablo, pero es de los que baja el Chip y a lo suyo (como debe de ser cuando se va a por todas). También reconozco a Carlos y Serfinisher en diferentes ocasiones, Dani H2O es el quien se me tiene que identificar en un avituallamiento, porque yo ya.... También veo pasar como un obús a Fernando Aja, y quien iba muy bien también el paisano de León Sum13. Otra voz muy gratificante fue la de Dani de Finisher.
Al recibir la última pulsera (ya sabéis esa que da alas) como que la cosa iba mejor. Alcanzo de nuevo a Zuriñe, quien por la mitad me había cogido, y la veo andando sin tomar nada de nada en los avituallamientos. Me dice que solo la quedan unas poquitas de fuerzas para entrar trotando en meta. La dije que dejara otras poquitas para entrar sonriendo en meta que hay foto (y así fue).Seguro ya de que entraría a formar parte de la historia del IM Lanzarote 2006, pues decidí de intentar pasármelo lo mejor que podía en esos últimos Kms. con los diferentes grupos musicales a lo largo del recorrido.
En avanzado estado de delirio entro en esos aprox. últimos 200m, y confirmado una vez más, he ahí uno de esos tantos "por qué un IM" son esos últimos metros antes del cruce por meta y los instantes después.
Acabo en 13:25,46 diciendo a Kenneth que ya son 10 aquí y creo que suficientes. El muy ..... me dice, hay otro con 11. No me digas eso para que vuelva, le contesté. Al día siguiente en La Santa tuve el enorme placer de conocer y compartir unos instantes con Carmelo, el de los 11.
Paso a la carpa del médico a ponerme el gotero con el fin de quitar esas ansias de vomitar, y voy dejando una camilla tras otra hasta que ya digo, bueno en esta misma me quedo. Quiso el destino que fuese esa y de ese modo oír al tipo de al lado decir "oye tu eres Talín" pues si "yo soy Yaco, hermano de foro". Al poco rato se une a nosotros Pablo, ya todo repeinado, afeitado y vestido de calle, eso si con un bocata en mano.
Lo de Marc, creo que faltan o sobran las palabras, pero si a alguno no se le saltaron las lágrimas en la ceremonia el domingo, solo es o porque ya se nos habían saltado cuando le vimos durante la prueba o porque el viento se las había secado de raíz el día anterior.
Lo PEOR de este IM:
- Los 2 días antes a la prueba.
- El esparadrapo que me pusieron después del gotero y que tuve que quitar al día siguiente del brazo (ostras los pelillos,...)
Lo MEJOR de este IM:
- El conocer a gente como: Pablo, Carlos Duarte, Serfinisher, Dani H2O, Keyop, Yaco, Babo, Fran, Carmelo, Ima, Zurine, Eusebio, Dani (de Finisher), Sum13... y algún otro que seguro me dejo en el tintero. Un Inmenso placer.
- El reencuentro con Fernando Aja, Tante, Amedeo, Juan Carlos, Ignacio, ... y algún otro que también se me olvida. Gusto volver a veros de nuevo.
El PREMIO de este IM:
IM Lanzarote: Un Lugar para renovar el interior.
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Genuino sabor y espíritu 100% IM
El pasado 2 de octubre se celebró en la Isla de Elba - Italia, perla de la Toscana, la primera edición del triatlón ElbaMan (distancia Ironman).
Un cartel de 118 inscritos (13 mujeres) provenientes de 21 naciones componían la parrilla de salida. La expedición española estaba compuesta por 6 triatletas.
Circuito de natación de 2 vueltas en la bahía de Marina di Campo, el cual oleaje hizo que alguno de los 16 triatletas que no finalizaron la prueba, ya se retiraran tras finalizar la primera vuelta de natación.
El parcial de ciclismo, compuesto por dos vueltas, fue la gran sorpresa para los que no conocíamos la isla, la gran mayoría de nosotros, ya que estaba anunciado como rápido, y resultó tener 2300 m de desnivel acumulado a través de carreteras costeras con un sube y baja tras otro y un puerto de 5 km a pasar dos veces. La lluvia anunciada podía haber sido el colofón para endurecer el segundo parcial, ya que el asfalto estaba bastante desgastado, pero solo fueron pequeñas lluvias muy locales.
El último segmento se desarrollaba en cuatro vueltas que pasaban por la meta y zona de boxes, lugar donde se encontraba la mayor cantidad de público, incluida Ana, esposa de Esteban e incansable animadora nuestra, situada en el paseo de la playa, siendo los extremos de cada vuelta lo más duro.
La prueba fue ganada por el sueco Jonas Colting bajando de las 9 horas y en mujeres por la rusa Natallia Barkun. Brillante actuación española con el 9º puesto absoluto de Fernando García, excelente día de los novicios en esta distancia Esteban Monje y Antonio Martínez, así como Constantino Ares venciendo en la categoría 50-55. Finisher también fueron Bernardino V. Brezmes y Carlos Ochoa.
ElbaMan, un triatlón distancia Ironman, con verdadero potencial para ser uno de los grandes.
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El pasado día 4.09.2005 se desarrolló la primera edición del Bodensee-Tri-Challange (distancia Ironman), apoyado por Oliver Bernhard, el cual se celebró en Roschach (Suiza). El mismo día se llevó a cabo también un distancia Ironman por relevos y un sprint. A pesar de coincidir la fecha con otras 4 grandes citas internacionales (un distancia B en Locarno, el campeonato de Italia sobre la distancia C, el ½ Ironman de Mónaco y el Homem de Ferro de Portugal) se completó de igual forma el cupo máximo de 250 inscritos para esta primera edición, provenientes de 10 países. Por España Constantino Ares del Tri Team Glarnerland y Bernardino V. Brezmes del Academia Civil-El Musel.
La natación se desarrolló en el gran lago de Bodensee, el cual el día de la prueba nos la jugó pero bien jugada, después de que el día anterior estaba como un plato, el día X parecía una montaña rusa lo que se convirtió para los participantes más bien en un ejercicio de supervivencia. Los 180Km de ciclismo que tenían unos 2000m de desnivel acumulados, muy pero que muy selectivos. Estos se desarrollaban por 3 diferentes países de los cuales 20 Km por Suiza, 70 Km por Austria y 90 Km por Alemania (aquí un Olé a la organización por el gran trabajo de logística y demás con las 3 autoridades y policías aduaneras). Que circuito!!! Que rampas!!!, que encima había que pasar 3 veces.
En hombres ganó el alemán Norbert Huber en 09:04.06 y en mujeres la también alemana Gabriele Keck en 10:13.25.
Constantino Ares finalizó en un excelente puesto 50 en 11:00.45 ganando en su grupo de edad TM50/55. Bernardino V. Brezmes sería igualmente Finisher en el puesto 125 en 12:18.18.
La próxima edición el 10.09.2006.
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10º Aniversario
Quién lo iba a decir que aquel EUROMAN del 1995, como se llamaba por aquel entonces, iba a crecer de la manera que lo ha hecho en estos últimos años, hasta llegar a esta décima edición. Por otro lado era fácil de deducir dada la gran tradición de este deporte en Suiza, cosa que muy pronto y astutamente percibió la familia IRONMAN, proponiendo su integración al circuito.
Podríamos decir, que hasta 10 días antes de la prueba, por estas latitudes del norte este año no habíamos tenido verano alguno. Pero de repente, como percibiendo alguien la cercanía de la prueba, empezaron a subir las temperaturas igual que la espuma, rondando los 30 grados e incluso varios días superándoles, lo que traía como consecuencia por esta zona días muy bochornosos y con fuertes tormentas de verano. El agua que se precipitó durante el sábado fue increíble, pero las previsiones metereológicas para el domingo eran muy claras; sol con 26 – 28ºC. Esta mezcla hizo que hubiera una humedad tremenda en el ambiente.
Natación:
Circuito a cubrir en dos vueltas en las templadas, 23ºC, aguas del lago de Zurich al que se lanzaron pocos más de 1’300 triatletas arropados por unos 10’000 espectadores que presenciaron la salida a las 7 de la mañana (madrugón para todos). Por primera vez permitieron salir desde el agua, 30m adentro a los PRO, y desde la playa al resto de los mortales. Como el año pasado volvió a salir en solitario del agua el suizo Philippe Achleitner con 47:53 (quien al final lamentablemente acabó retirándose), seguido de un grupo de cuatro a dos minutos. La primera mujer en salir del agua fue la suiza Simona Hertenstein en la posición 20 general con 52.06.
En 1:12 salimos del agua el amigo gallego y fiel compañero de sufrimiento Constantino Ares juntos con el paisano Juan Gómez de Baracaldo.
Ciclismo:
El circuito de bici volvía a ser las tres vueltas del año anterior habiendo sido modificado un poco (para mejor) de forma que quitaron, después de coronar el Forch, el tener que pasar por todas esas calles de los barrios, lo que no hacían más que originar el tener que frenar y volver retomar el ritmo de nuevo. En cambio ahora, tras coronar tienes unos escasos 2 Km de falsos llanos y luego una bajada abismal (el mío me llegó a marcar 84.8 Km/h y no soy de los especialistas) que te lleva de nuevo a la carretera del lago.
Antes del Forch había que pasar por la otra subidita el cual nombre lo dice todo “The Beast“ y para postre en cada vuelta como siempre la “Heartbreak“, en la cual este año el ambiente era como nunca; 100% genuino sabor de subida al L’Alpe d’Huez. La carretera surgía de entre la masa de gente al son del ruido infernal de las carracas.
El mejor parcial de ciclismo lo marcó Normann Stadler con 4:31 y ya seguido a estas alturas a tan solo 3:45 minutos por Oliver Bernhard.
Carrera:
Este año se cambió el parcial de maratón de nuevo a las 4 vueltas de antaño, pero retocando el recorrido, el cual personalmente creo que era fabuloso para los espectadores que querían seguir a los participantes, pero menos bueno para los protagonistas. Los primeros 5 Km. estaban llenos de varios zig-zags y para más tortura nos hacían pasar por 2 playas de lago dónde la tentación era más que justificada.
En el Km. 20 Oliver Bernhard pasa a Normann Stadler poniendo la guinda final con un parcial de maratón de 2:47, y de este modo vencer por 5º vez el IRONMAN de Zurich (que le digan a Oliver que no se puede ser profeta en su tierra). Nuestro mejor representante fue Fernando Tuya en el puesto 58.
Comienzo a correr la maratón a la par con Ignacio Alonso otro amigo de Baracaldo quien también tenía la misma meta en mente “la barrera de las 11h”. No era fácil pero no imposible, hasta que a los 15 Km percibí que hoy mi única meta sería la de finisher ya que no había mucha más gasolina. Lo mismo le ocurrió a Ignacio que tras la pájara que le entró, bueno aquello más que pájara era un nido de cigüeñas, ya que se comía las barritas sin pelar y los pastelitos hasta con papel. Allá por el Km 35 me pasa, como es ya santa tradición, el gallego Constantino Ares.
En mujeres parecía haber un duelo germano entre las 3 primeras, inclinándose finalmente la balanza para el lado de Yvonne Krömker y quedando el podio de mujeres repartido dentro de 5 minutos. Entre la representación española compuesta por 16 participantes se encontraban también las féminas Meritxell Monguillot y Nora Katz.
A lo largo de todo el recorrido así como en el centro del evento se encontraban presentes alrededor de 80’000 espectadores animando a los participantes.
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Capeando el temporal
Tras haber participado en el IRONMAN Lanzarote, como es costumbre ya en mi agenda, decidí dejar esta vez 10 semanas de espacio hasta el próximo IRONMAN con el fin de tener a punto sobre todo la cabeza más que el cuerpo y no pecar como el año pasado. Y que mejor que el IRONMAN de Zurich a 25 Km de casa y sin necesidad de hacer esos largos viajes montando y desmontando la bici.
El sábado el día de entregar las bicis había quedado con mi amigo Constantino Ares (Tante para los amigos) también residente en Suiza, de vernos en el área de la Expo. También estaba el amigo italiano Amedeo Bonfanti, el cual estaba de huésped en casa de Tante, y que solo Dios sabe de que pasta está hecho este italiano, ya que llevaba encina este año los IRONMANS de Lanzarote, Francia y Austria y con marcas muy respetables. También estaban los amigos vascos Aitor e Ion que participaron y su compañero Iñaki quien fue nuestro apoyo moral durante todo el día junto con Mari y Ángela esposa e hija de Tante.
Entregamos la bici y el casco, ya que en Zurich no se dan las bolsas el día anterior dado que hay espacio suficiente entre las bicis para poner uno su bolsa con todos los bártulos. Cosa que se agradece ya que en Zurich nunca te decides que ropa preparar porque el tiempo aquí siempre te la juega a última hora, como por ejemplo el año pasado.
Natación:
El domingo a las 7 de la mañana se dio la salida y se lanzaron al lago de Zurich 1400 triatletas (según la organización), aunque creo que entre dorsales reservados para los PRO y gente no presentada a última hora seríamos unos 1300 escasos. Creo que el día de matemáticas en clase estuvimos todos muy atentos, cuando el profesor decía que el camino más corto entre dos puntos es la línea recta, y dale, todos a querer pasar entre un espigón del puerto y el trampolín del lago la cual distancia entre ambos no creo que fuera más de 20m. Circuito de dos vueltas del cual salió con unos excelentes 46,47 en solitario el suizo Philip Achleitner quien al final acabaría quinto.
Ciclismo:
En los últimos años (no así en las primeras ediciones) el IRONMAN de Zurich se caracterizaba porque la organización intentaba diseñar un circuito de bici rápido, aunque nunca llegó a poderse comparar con el de Austria (ojo rápido no es sinónimo de fácil, Austria es rápido pero duro, quienes lo conocen lo saben). En cambio este año habían cambiado a 3 vueltas, que si, comenzaban con 20 Km llanos pero a partir de ahí estaban las dos subidas y al final la rampa del llamado “Rompecorazones”, las cuales todas ellas se hacían, sobre todo en la tercera vuelta, durísimas. A ello había que sumar el calor insoportable que estaba haciendo ese día que era el preaviso de la gran tormenta que estaba por caer. Pero antes de la tormenta, como ya anunciaron por megafonía por la mañana, rompería el “Föhn” que es un aire caliente de fuertes ráfagas que pasa de una parte de los Alpes a la otra. Y así fue al comenzar el sotoescrito la tercera vuelta de bici arrancó el aire con ráfagas que ha veces te sacaban de la carrera. Si su comportamiento era normal tardaría unas 2 horas en empezar a llover por lo que los que lo sabíamos, y aun estábamos en la bici, solo esperábamos de acabar esta disciplina antes del agua ya que las bajadas con lo que había caído de los árboles y el agua podrían fastidiarte la tarde.
Durante la bici fue dónde a más paisanos veías, ya fuese por el ESP en el dorsal, o como los amigos de la camiseta de la selección (apropósito muy chula!), o el amigo Álvaro residente en Leverkusen, ... son muchos Kms. y siempre hay tiempo para todo, o casi todo.
Cuando llegué a boxes vi que los jueces habían estado muy finos ya que para el Penalty Box había casi que pedir cola. Cosa que no me extrañó, y critico un poquito a la organización, al poner los 20 Km primeros llanos habiendo tres vueltas y casi 1400 participantes.
Carrera:
Cambio culotte por pantalón, manteniendo la camiseta recién estrenada de mi club español Triatlón El Musel (Santa Olaya) de Gijón, y me lanzo a por la maratona la cual aun comencé sin lluvia. Ya se oía por la megafonía que iba en cabeza Oliver Bernhard lo cual a mi me extrañaba ya que con buen tiempo (como el que estaba haciendo hasta el momento) el húngaro Peter Kropko es casi imbatible en Zurich. Algo había pasado y efectivamente así fue, el húngaro se había retirado.
Los 14Km primeros (circuito de 3 vueltas que transcurría por el paseo del lago de Zurich y parte de un barrio) me iban saliendo más o menos aceptables, hasta que llegó mi barrera más que conocida de la maldita segunda vuelta, la cual se juntó con la gran tormenta y lluvia. La verdad es que caía a cantaros, y lo que más me sorprendió es la cantidad de espectadores que a pesar del diluvio aun seguían ahí empapados animando. OLE por ellos !!!
A estas alturas me pasa mi amigo Tante al cual había superado al principio de la bici, esquema que se repite casi siempre en todos los IRONMAN dónde nos encontramos. Como pudimos nos saludamos: Qué pasa Talín - Dale Gallego
A falta de una vuelta veo que si consigo hacer los últimos 14Km a 5min. el Km andaría por mi marca que databa del 1996 en 11:15. Aun hoy me sigo preguntando de dónde me salieron las fuerzas para hacer la última vuelta como la hice. Estaba convencido de volver a coger al amigo Tante, hasta que me lo cruzo por última vez y veo que ha pesar de ir haciendo una última vuelta a muerte, el llevaba 42Km muy constantes y buenos. Hasta no entrar en la última recta final y ver el cronómetro no estaba seguro de hacer marca y mucho menos bajándola de 6 min., así como Tante que llegó 6 min. antes bajando también marca. Será eso cierto que después de viejo mandil blanco, ojo que soy M35 pero tengo espíritu de 18.
En mujeres ganó la suiza Ariane Gutknecht por la cual me alegro no solo por ser amigo personal sino porque eran ya varios segundos y terceros puestos en Zurich.
Acabaron dentro del tiempo límite permitido 1012 triatletas, 910 hombres y 102 mujeres, entre los que se repartieron las 75 plazas para Hawai.
Si os animáis os espero en la próxima edición el 25.07.2004.
Podio Masculino:
Oliver Bernhard (SUI) con 08:27.05
Stefan Riesen (SUI) con 08:31.00
Christoph Mauch (SUI) con 08:36.42
Podio Femenino:
Ariane Gutknecht (SUI) con 9:39.48
Ivonne Krömker (GER) con 09:42.46
Ute Mückel (GER) con 09:47.37
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En el año 1994, y sin saber que aquella prueba cambiaría mi estilo de vida, disputé mi primer IM (incluso con más pelo que ahora) en una pequeña localidad Suiza llamada Seewen, dicha edición sería la última dando luego paso en 1995 al Euroman en Zurich, ahora Ironman.
El viernes por la tarde/noche y haciendo un día de esos de perros agua y más agua me acerco hasta Seewen a la Pasta Party que se celebraba en el estadio de Hockey sobre Hielo (solo en invierno y en verano aparcamiento para los que van al lago) dónde al día siguiente serían también los Boxes.
Veías alguna cara conocida de algún compañero del club con los que había hecho mi primer Training Camp en Mallorca y varios extranjeros sobre todo de los países lindantes Austria y Alemania.
Acabado aquello de la pasta me voy para casita (a unos 20Km) para intentar dormir algo, aunque había oído a los experimentados que se dormiría poco. Así fue, lo recuerdo como si fuese esta noche, puede dormir de la 1 a la 1:50 y ni un minuto más. Después de vueltas y más vueltas decido de levantarme a desayunar de una vez y ver la tele.
Tomo el coche y me voy para Seewen de nuevo estando el día igual que el anterior, es decir agua y más agua y con niebla y no más de 12 grados a esas horas. Entro en el estadio de Hockey y lo que unas horas antes estaba lleno de mesas y platos de espaguetis, ahora listo para depositar las bicis. Espacio teníamos lo que queríamos y más (si lo comparo con algún IM de ahora).
Pruebo el agua, y leches super caliente ya que este lago no es muy profundo y con el contraste de la temperatura exterior se estaba a gusto en el agua, al menos algo bueno, pero de la niebla que había (al estilo de las películas antiguas de Londres) no se veía una boya por ningún lado. Tienes que pasar dos islas y luego giras, decían. Pero si yo no veo ni la primera. Éramos unos 120 triatletas en la salida.
Diviso a o lejos en el espigón a mi compañero de trabajo el holandés Chistian, fotógrafo amater en bodas, y quien me había prometido un par de imágenes para el recuerdo. El muy capullo solo pensaba en las botellas de Rioja que le había prometido yo si me las hacía.
Disparo de salida y mi única meta era buscar la siguiente garrafa de agua de esas 5 litros que había varias entre boya y boya, con la esperanza de dar con las islas esas de que hablaban. Después de 1:26h salgo del agua sin haber visto isla alguna y solo mal visto garrafas de esas. Todo tiene su lógica cuando al poner pie a tierra veo (mejor visto no veo) que había perdido una lentilla, y ahora que?, 180Km con una sola lentilla, olvídalo amigo miope. No se como ni quien me ilumina, y me da por mirar dentro en las gafas de natación y ahí está la muy condenada en una esquinita esperando a ser recogida. La amarro, escupitajo al canto y de nuevo para el ojo. “Show Time”, amigo y todo esto pasando desde que salgo del agua y camino de boxes.
Entro en el estadio, y trágame tierra, (que vergüenza) solo quedaban 6 bicis, bueno al menos la encontré rápido. Me visto como si de una salida de invierno se tratase, rodilleras, manguitos, tricot, .... ya que aun seguía haciendo un día de perros. Aunque les había que iban en bañador. Como dicen los suizos, ”desnudarte siempre puedes, vestirte no, si no llevas nada”. Y yo pensaba, pero si triathlon el Ironman, es sinónimo de sol, palmeras, bañadores, ..... o al menos así lo presentan y se ve en la tele.
Tres vueltas de 60Km, con una subida de 10 km en cada vuelta de 405 a 800m. Yo con mi Canondale de 700C (primera y única bici de 28” que tuve). Acabo mi bebida y tomo de lo que dan (que nunca había probado) lo cual me asentó como un tiro. Por fin durante la segunda vuelta sale el sol, y como sale con ganas incluso subiendo la temperatura hasta por encima de los 20 grados. Finalizo la bici en 6:19h, y comienzo a pensar que se puede hasta hacer mejor que solo ser Finisher (pardillo, pardillo, pardillo); y que tal bajar de 12h. Esta era la 6ta. vez que cambiaba mi objetivo en este mi primer IM.
Pensamiento que rondaría poco tiempo por la cabeza. Eso si, la carrera ya con bañador y mi top Tinley y mucho mucho sol. Tres vueltas al lago. Todos desperdigados, solo la cabeza unos pocos más juntos. Veo al maestro de natación (que en paz descanse) animándome que solo había que acabar, al paso por boxes las mujeres de los colegas del campo de Mallorca y alguno de los primeros que ya habían finalizado. En la última vuelta, y tras haber pasado otras X crisis vuelvo a pensar en solo ser Finisher, la encamino ya más seguro de poder con el reto y cruzo meta en 11:15h sobre el puesto 80 y tantos, formando desde ese día parte de la gran familia.
Nota: No hubo ni medalla ni camiseta. El principal patrocinador era la fábrica de navajas suizas Vitorinox (que estaba allí al lado), y nos dieron una a cada Finisher grabada con IRONMAN.
Cargo la bici en el coche marcho para casa y a las pocas horas el teléfono, mi primo Gelo y Ramón desde España; qué lo acabaste? acaso lo dudabais capullos.
PS: No es un Hawaii ni un Lanzarote, pero fue mi primero, y hoy estoy algo melancólico...
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